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Unas letras para LA FAMILIA MILITAR. Por: Diego E. Arria.

Diego E. Arria: 
Unas letras para 
LA FAMILIA MILITAR
Mientras tuvimos libertad interactuábamos abierta y normalmente con los militares como parte más que importante de la sociedad venezolana, pero desde que fuimos colonizados por el régimen cubano esta práctica desapareció.
 
Hoy los militares temen hablar libremente hasta con sus propios compañeros. Temen ser denunciados. Viven en un estado policial bien conocido por ustedes pues cientos de agentes cubanos de inteligencia controlan sus movimientos, conversaciones y reuniones. Se le suman agentes venezolanos entrenados por Cuba como fue el caso de Maduro. Por eso hoy solo es posible dirigirnos a ustedes por la vía de las redes sociales. Y no sin peligros.
De partida, y con orgullo les informo que soy uno de los pocos civiles que durante la democracia recibió las más altas condecoraciones de las cuatro fuerzas de lo que fue la FAN: Gran Cruz en Primera Clase de: Fuerzas Terrestres Venezolanas; Fuerzas Aéreas Venezolanas; Fuerzas Armadas de Cooperación- GN; y la Medalla Naval Almirante Luis Brión de la Armada. Lo destaco porque en el ejercicio de mis cargos públicos tanto de Gobernador del Distrito Federal como de Ministro, el concurso de los distintos componentes de la FAN me fueron indispensables, y tuve por ellos respeto y afecto.
Inicio aquí mi mensaje, un poco largo, obligado por las circunstancias que hacen hoy de la fuerza armada el elemento central y determinante para salir de la tragedia nacional. De como los observo hoy, de lo que opino de su rol actual y sobretodo de su futuro.
Ustedes como integrantes de la fuerza armada independientemente de su rango, deberían abrir los ojos por un momento y reflexionar sobre el siguiente panorama y sus consecuencias:
• Pérdida de la soberanía y la dignidad ante propios y extraños.
• País colapsando aceleradamente.
• Descomposición social.
• Ruina económica.
• Inexistencia de justicia.
• Secuestro de las instituciones judiciales, legislativas, electorales y contraloras.
• Crimen y violencia.
• Corrupción generalizada.
• Pérdida de la soberanía petrolera y alimentaria.
Nada que ustedes -militares- no conozcan, aunque se nieguen a reconocerlo para no tener que proceder como les corresponde, por ser –según mandato expreso de la Constitución Nacional- garantes de la integridad y la seguridad nacional.
La seguridad que está en juego y vulnerada no se defiende con tanques, aviones ni barcos adquiridos para el enriquecimiento de jerarcas civiles y militares. Nadie con excepción de Fidel Castro -hace 50 años- ha atacado con armas a nuestro país. Solo la puede generar un gobierno responsable, respetuoso de las instituciones, de las leyes. Integrado por personas calificadas en el manejo de los asuntos públicos. Hoy ustedes –saben que el cuadro es todo lo contrario, porque unas pandillas se han apoderado del país. Han secuestrado instituciones y las han puesto a su servicio.
Ustedes, militares- tienen tantos oficiales participando activamente en los más altos cargos: las finanzas, la economía, la justicia y la defensa del país están en sus manos. Controlan un régimen absolutamente militarizado por lo que ustedes no escapan a sus consecuencias.
El rol de la fuerza armada cuando rescatemos la institucionalidad y la libertad en un estado democrático
He sido un crítico severo del papel infame que ha asumido la Fuerza Armada, al convertirse en el sostén principal y rehén del régimen que, a pesar de su perfil definitivamente militarista, es el que más ha menospreciado y dañado la institución armada.
He insistido en que la reinstitucionalización de la Fuerza Armada es una necesidad impostergable y urgente si queremos realmente recuperar y estabilizar el país. Su participación no es importante, es esencial. Sin ella, dada la existencia de grupos violentos armados bajo la protección del régimen, no hay otra salida.
Entiendo perfectamente que la Fuerza Armada no está representada, toda ella, en su cúpula jerárquica. Si así fuese, Venezuela estaría atrapada por una organización absolutamente aborrecible. Me resisto a aceptar que ese sea el caso; no importa cuánto insistan sus superiores en declarar que la FAN es chavista, revolucionaria, y socialista. Reducir la Fuerza Armada a esta condición subalterna y arrastrada es condenar a toda la familia militar al repudio de los venezolanos que les hemos confiado nada menos que la seguridad nacional.
Constatar la situación, sin precedentes, de que miembros de la cúpula militar están denunciados por cooperar activamente en causas tan horribles como el narcotráfico, el terrorismo y el secuestro, y violaciones de los derechos humanos, no puede sino ser motivo de consternación y vergüenza para los integrantes de la institución, al igual que para sus familiares y amigos. Y, por supuesto, una desgracia para los intereses nacionales.
Justamente por encontrarme en las filas de los que aspiramos a que esta metástasis de la corrupción y degradación ética y profesional no esté generalizada en el cuerpo de la organización militar, me he cuidado siempre de no censurar a la FAN como un todo, sino que he individualizado mis denuncias.
Para situar mis notas en un contexto más amplio, copio aquí unos conceptos recogidos en mi libro “Primero la Gente” (1978), en el cual dediqué un capítulo al papel que, en mi opinión, deben jugar las fuerzas armadas en una democracia, y destaqué que debe estar efectivamente incorporada al gobierno. Me preguntaba y me pregunto:
¿Cuál es el criterio civilista sobre este particular?
Que la Fuerza Armada debería estar fuera del gobierno, dedicada a sus funciones específicas.
¿Y cuáles son esas funciones?
Evitar y rechazar las agresiones externas e internas que pudieran sufrir tanto el Estado como el gobierno.
Eso significa, nada menos, que la seguridad y la supervivencia del sistema gubernamental depende de un poder que el civilismo insiste en situar fuera de ese sistema. Ese es, a mi juicio, un papel injusto para la Fuerza Armada, pues condena a sus integrantes ajenos a la toma de toda decisión que no se vincule con lo “específicamente militar”, colocándolos, automáticamente, por encima y trascendiendo a cualquier gobierno de turno. La convierte en una instancia del Estado con vigencia y funciones superiores a las políticas gubernamentales, y dependiendo de la gravedad de una crisis como árbitro y sustituto temporal de un gobierno. Realidad mas que cercana a la monumental crisis que sufrimos.
La sociedad debe entender que la Fuerza Armada desempeña un papel político. Nada más político que preservar la integridad y la seguridad de la patria-y que por lo tanto es indispensable incorporarla a la política de Estado. Más aún la FAN debe participar en la toma de todas las decisiones cruciales del Estado. De hecho creo tanto en eso que cuando representé a nuestro país en el Consejo de Seguridad de la ONU llevé a un distinguido oficial naval, el Contralmirante Manzano como nuestro asesor militar. Única vez que un oficial venezolano ha formado parte de la delegación de Venezuela en la cúpula política del mundo.
Es claro para mi que la circunstancia de encontrarnos hoy ante una infame y deplorable cúpula militar como la actual, entregada al régimen cubano, dificulta que los civiles que me lean puedan concebir a los militares en las funciones que señalo, pero esto no debe ser suficiente para desvalorizar el papel esencial que tiene por delante la institución armada en el proceso de transición para la refundación de la República de Venezuela.
Adicionalmente, no podemos ignorar el hecho de que la fuerza de milicianos, sumados a los grupos paramilitares amparados y promovidos por el régimen es superior a la propia FAN. Esta realidad es una amenaza no solo para los ciudadanos, sino también para la propia Fuerza Armada. Véanse en el espejo de lo acontecido al Mayor General Miguel Rodríguez Torres superpoderoso ministro de interior, justicia y paz al enfrentar a estos grupos.
La deformación de la educación militar
Casi desde el inicio del régimen se ha desarrollado un proceso de deformación en la educación militar de nuestros oficiales que representa un enorme daño a la propia Fuerza Armada y una amenaza real para la democracia. Hoy la academia ya no prepara a los oficiales para el “servicio exclusivo a la nación”, sino que los adoctrina en los “principios éticos socialistas, revolucionarios y chavistas”
¿Cómo sucedió semejante desnaturalización de su misión?
Sin duda, la responsabilidad principal recae en los oficiales del Alto Mando Militar, que perdieron el sentido institucional y su dignidad personal, y negociaron su deber a cambio de la oportunidad de participar en el saqueo del poder y del patrimonio nacional, y sometieron al escarnio y al repudio público al resto de la institución y a sus propios familiares. Su voracidad los llevó a subordinarse inicialmente al denominado “primer golpista de América Latina que, con el apoyo de agentes de la inteligencia cubana, actúa como ejército de ocupación de nuestro territorio.
Una realidad es dominante y no pueden ignorarla los oficiales: la obediencia ciega no legitima los desmanes ni les garantiza impunidad, como sueñan muchos para excusar sus actos. Desde el establecimiento del Tribunal de Nuremberg, tal obediencia no les exculpa de sus delitos, cuyas penas compartirán por igual con el jefe del Estado.
A familia militar le pregunto:
¿Es que acaso la subordinación de la FAN a la satrapía. castrista no es mas que suficiente para ser considerados traidores a la patria?
¿O que la complicidad con el régimen dictatorial y despótico en sus acciones violatorias de derechos humanos en los cuales los involucran a ustedes como perseguidores y hasta torturadores de jóvenes venezolanos cuyo único delito es invocar la libertad como condición esencial de la vida no tendrá consecuencias para ustedes?
¿Y todas estas líneas que les dirijo que intención tienen?

Pues exigirles –a ustedes, militares- que se pronuncien institucionalmente. La constitución les otorga el mandato y el curso a seguir ante un Estado que colapsa gracias a la cooperación activa de la cúpula militar con la pandilla del régimen.
Por algo les pedí que abrieran los ojos por un momento; pues está muy claro que los tienen cerrados. Tengo la convicción de que el régimen no podrá superar esta realidad. No sabe cómo, y no quiere hacerlo. Su única ambición es tener y sostener el poder ilimitadamente, y a cualquier precio.
Y ustedes –militares- ¿creen que el país va a concluir que la fuerza armada no tiene nada que ver en esta tragedia?
¿Que la fuerza armada puede desentenderse -nada menos- que del colapso de todo un país cuando hasta los tres principales ministerios los detentan tres altos oficiales-sin duda incompetentes pero militares: Interior, Justicia y Paz; Defensa, y Economía y Finanzas?
La familia militar merece respeto y consideración.
Sería un crimen dejarles un legado de odio, violencia y corrupción que los avergüence. Y los condene.
Si abrieron los ojos un momento… Es hora de que no los vuelvan a cerrar.
Diego E. Arria
Octubre 27 , 2014
FUENTE: LA PATILLA

Twitter: Diego E. Arria

 IMAGEN SUPERIOR: Cortesía de EL VENEZOLANO

IMAGEN INFERIOR: Cortesía de BOZZONE Comics

CARTA AL EX MINISTRO MIGUEL RODRIGUEZ TORRES. Por: GUSTAVO AZOCAR ALCALA.

EL CALABOZO DE LA LIBERTAD
CARTA AL EX MINISTRO MIGUEL RODRIGUEZ TORRES
Por: GUSTAVO AZOCAR ALCALA
Estimado Mayor General:
Ayer quedé sorprendido, como la gran mayoría de los venezolanos. Creí que usted era el tercer hombre fuerte de la gestión de Nicolás Maduro. Su permanencia en el gobierno de Hugo Chávez, y su habilidad para mantenerse dentro de la administración de Maduro, primero en la Disip, y luego en el Ministerio de Interior y Justicia, me hicieron pensar por un momento que usted tenía mucho poder.
Recuerdo haber leído incluso un reportaje en el Diario de Las Américas de Miami, donde se decía que usted estaba pujando con otros militares para convertirse en el sustituto de Nicolás Maduro. En Caracas se rumoraba incluso, que usted ya tenía hasta su propio comando de campaña, armado y preparado para un eventual adelanto de elecciones. Pero su remoción, ordenada ayer por Maduro, quien en cadena de radio y televisión se ufanó de haberlo enviado de “vacaciones” durante unos 15 días, me demostró que estaba equivocado. Usted no era el hombre fuerte que todos creíamos.
Aunque parezca mentira, el hombre fuerte resultó ser José Miguel Odreman, el gran jefe de los colectivos armados de Caracas, quien a pesar de encontrarse varios metros bajo tierra, después de haber caído muerto como consecuencia de las balas asesinas disparadas por funcionarios al servicio del despacho de Interior y Justicia, terminó saliéndose con la suya, logrando lo que muchos dirigentes de la oposición no han podido lograr en 15 años: la destitución de un ministro del gabinete revolucionario.

Sr. Ministro: su destitución, celebrada por los miembros de los colectivos, es un claro ejemplo para demostrar quiénes son los que gobiernan aquí. El difunto José Miguel Odreman lo acusó a usted, pocas horas antes de morir, de ser el responsable directo de los acontecimientos que ocurrieron en Quinta Crespo, que dejaron 5 personas muertas, y de lo que le pudiera ocurrir a él. Pocos minutos después cayó abatido, según dijeron sus propios familiares, por una ráfaga de al menos 40 disparos.

Los colectivos lo responsabilizaron a usted por la muerte de Odreman y le pidieron a Maduro su destitución. No conforme con eso, los colectivos organizaron una marcha para el jueves pasado, la cual pretendía llegar hasta las instalaciones del Ministerio de Interior y Justicia, para pedir su cabeza. La marcha, como todos bien sabemos, no se realizó. Una llamada desde el Palacio de Miraflores a los organizadores de la movilización, les hizo abandonar la idea, y les prometió que sus peticiones serían escuchadas. Veinticuatro horas después usted estaba despedido.

Maduro prefirió sacrificarlo a usted, antes que perder el apoyo de los colectivos, esos grupos armados que andan por Caracas y por todo el país sembrando el caos y atemorizando a los opositores. La popularidad de Maduro está tan pero tan mal, que prefirió cortar la cabeza de un Mayor General de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, antes que cortar la cabeza de los grupos colectivos que ya no sólo defienden la revolución, sino que además se dedican a trabajos particulares para conseguir sus propios recursos y beneficios.
Soy de quienes cree, estimado Mayor General, que Nicolás Maduro ya tenía entre sus planes, sacarlo a usted del Ministerio de Interior y Justicia. Sólo estaba esperando el momento adecuado. Una breve revisión de los últimos hechos, nos demuestra que usted no estaba haciendo muy bien su trabajo y que estaba haciendo quedar muy mal al Presidente.
Maduro dijo que a Eliécer Otaiza lo había mandado a matar “el imperio” y los “criminales opositores que viven en Miami”, pero usted se encargó de demostrar lo contrario, capturando a los choros, la mayoría de ellos menores de edad, que mataron a Otaiza en un barrio para robarle la pistola. Maduro dijo que el crimen de Robert Serra había sido cometido por “Alvaro Uribe y los criminales imperialistas que viven en Miami”, pero usted le volvió a echar agua a la cerveza al capturar a los policías bolivarianos y a los escoltas que organizaron, junto con otro grupo de choros, el asesinato del diputado.
La gota que derramó el vaso fue la declaración de Maduro, asegurando que a los asesinos de Robert Serra le habían pagado 500 mil dólares para ejecutar la operación. Usted no sólo no ratificó la versión de su jefe, sino lo que es peor, rebajó a la mitad la suma presuntamente pagada a la banda de delincuentes, y le declaró a los medios que a los criminales que ejecutaron a Serra le habían pagado 250 mil dólares.
Como puede observarse, Mayor General Rodríguez Torres, usted estaba dejando muy mal parado a Nicolás Maduro. Si a todos esos errores, se le suma el hecho de que ahora a usted le había dado por matar a los jefes de los colectivos,, que son, a fin de cuentas, los únicos locos dispuestos a matar para defender a Maduro, se entiende porque era mejor sacarlo a usted del Ministerio y mandarlo de vacaciones.
Sr. General: no se moleste. Lo más seguro es que a usted lo manden de embajador a algún país amigo de la revolución. Le doy un consejo: no acepte el cargo de Cónsul en Aruba. Ese consulado es medio pavoso. Si no, pregúntele a su pana, el general Carvajal.
SC. 25 de Octubre de 2014
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A 12 AÑOS DE LA DISIDENCIA CIVICO-MILITAR DE ALTAMIRA. Por. Sammy Landaeta Millán.


A 12 AÑOS DE LA DISIDENCIA CIVICO-MILITAR DE ALTAMIRA.
Por: Sammy Landaeta Millán
Hoy 22 de octubre de 2014, se cumplen 12 años  del pronunciamiento  de militares activos  de las Fuerzas Armadas de la República de Venezuela en contra de  oprobioso régimen de Hugo Chávez Frias y sus SECUACES.

 

Hacemos un reconocimiento público a la VALENTIA y arrojo de los MILITARES y el PUEBLO que desde Venezuela dieron: UN GRITO POR LA LIBERTAD, consolidando la unión CIVICO-MILITAR desde la Plaza Francia de Altamira, Chacao. Caracas,  el 22 de octubre de 2002, para rechazar el COMUNISMO.

http://www.urru.org/fotos/plazafrancia/Image046.jpg



Hoy muchos de ellos están en el EXILIO, otros  FALLECIDOS y algunos RETIRADOS de la vida publica por razones de EXCLUSIÓN POLITICA y TERRORISMO DE ESTADO que a la par NO han podido doblegar el ESPÍRITU DE ALTAMIRA.

Reconocimiento especial merece el  asesor laboral de la Gerencia de Recursos Humanos de Pdvsa 
 Edgar Quijano, quien se declaró en DESOBEDIENCIA,  desde la la Plaza Francia de Altamira. 
Ver nota EL UNIVERSAL

Al fInal trascribo cita plasada en el texto artesanal SAMMY: De Baja como PROTESTA en el item
Altamira la Tribuna de la Libertad: 
En síntesis, en Venezuela no hay alternativa de solución en el problema político, sin el concurso de Altamira. Altamira no es un sitio, ni un lugar de reunión, no es el bastión de unos militares, no es la propiedad de unos seguidores, ni el recuerdo de unos disidentes. Altamira es un icono de resistencia, un emblema de desobediencia y la imagen representativa de un PUEBLO ALZAO, en la búsqueda de la Libertad.” Sammy Landaeta Millán.
 
Atte: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán:
Seguimos en PROTESTA, DISIDENCIA, DESOBEDIENCIA Y RESISTENCIA contra el DESGOBIERNO de Hugo Chávez Frías y sus SECUACES.

¡FUERA EL COMUNISMO DEVENEZUELA! 
FUENTE FOTOGRAFIAS: 
Por cortesía de la Prensa Libre en la Internet y Urru.org. Año 2002

LA NUEVA NARRATIVA. Por: Luis Marín.

LA NUEVA NARRATIVA

Juan Carlos Sosa Azpúrua escribió una novela (La muerte tiene muchos rostros, Ediciones PYV, Caracas, 2014) en la que explora un género novedoso que de manera un tanto provocadora podríamos llamar “realismo-real”, en oposición al famoso realismo mágico y su antecesor real-maravilloso, ambos fenómenos latinoamericanos que tantos favores le hicieron al comunismo internacional, hincando sus raíces comunes en el ya para entonces denostado realismo socialista.

No debe ser casual que sus más conspicuos representantes, Gabriel García Márquez y Alejo Carpentier respectivamente, fueran ambos castristas, sutiles propagandistas del comunismo y representantes, oficioso y oficial, del régimen de La Habana.

Así que, de entrada, el libro de Juan Carlos implica un conjunto de osadías. La primera, no la mayor, es que incursiona en un espacio de absoluta hegemonía izquierdista. En efecto, en Venezuela hay una larguísima tradición de literatura testimonial, pero en su mayoría, sino toda, ha sido escrita desde una perspectiva de izquierda.

Los textos, sean novelas, cuentos o poesías, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo pasado, describen las peripecias de aventuras guerrilleras, conflictos morales y emocionales de la derrota, testimonios de vida de dirigentes de partidos comunistas o socialdemócratas que, para este efecto, es lo mismo.

Así, ésta sería la primera novela específicamente política escrita desde una perspectiva no comunista, que no sucumbe al temor reverencial que ha impuesto el izquierdismo en el medio cultural, al terror de ser calificado como “de derecha”, lo que implica la exclusión inmediata del medio e incluso al mero poder ser considerado intelectual. Como se sabe, la izquierda acapara la inteligencia y el ingenio, dejando a la derecha el monopolio de la brutalidad y la estulticia.

Este guión era fácil de vender cuando la izquierda estaba en la oposición y tanto más si formaba parte de la resistencia contra las sempiternas dictaduras militaristas; pero cuando acceden al poder trastocando roles con militares y policías represivos, resulta francamente indigerible.

Esta es la razón de los conmovedores lamentos de tantos artistas e intelectuales que claman porque esta tiranía pase pronto para ellos volver a llamarse de izquierda sin sentir vergüenza; así como del empeño exasperante de seguir llamando “fascista” a este régimen siendo como es una franquicia de los Castro Brothers.

Desafiando los análisis habituales de los críticos literarios, esta novela no es un fin en sí misma, ni un mero ejercicio estético o retórico, sino que pretende explícitamente llegar al lector con dos finalidades: Esclarecer una situación deliberadamente oscurecida y cambiar la narrativa con la que se pretende engañar al país y al mundo. Narrativa que comprende dos interlocutores necesarios, el gobierno y su oposición oficial, que se necesitan tanto el uno al otro como una mano a otra para lavarse.

La novela-verdad presupone un guiño entre autor y lector, un pacto tácito que dice así: “Esto es pura ficción; pero todos sabemos que es la cruda realidad”.

ROSTROS DE LA MUERTE

Al contrario de lo que sugiere el título, esta novela no trata de la avalancha de muertes que ahoga al país desde hace años, pero que en estos días ha aumentado al punto que es imposible ocultarlo, a pesar de la imposición de censura y autocensura.

Más bien se trata de modos de morir: una sería la muerte física que acompaña a la vida como su reverso inevitable; discutiblemente, porque el libro es un diálogo permanente, la muerte de los ideales, víctima del cinismo reinante; otra, la de las ilusiones, que sería consecuencia de la anterior y por último, la peor de todas, la muerte del alma, que signa a quienes eligen ser esclavos.

Son los usufructuarios del poder, esa mezcla de fanáticos, psicópatas y oportunistas sin escrúpulos cuyo principio de conducta es la venganza y su norte la destrucción; pero también pueden ser personas obnubiladas por la propaganda oficial, que optan por el silencio, de los que no puede saberse si realmente creen las mentiras oficiales y ofrecen una neutralidad simulada a cambio del quince y último, una misión, la promesa de una vivienda o la precaria seguridad de los indiferentes.

La renta petrolera es una fuente casi infinita para comprar voluntades, sobornar conciencias, neutralizar rebeldías; el poder de la petro-chequera se extiende al exterior aumentando la mudez, ceguera y sordera naturales de la mal llamada comunidad internacional ante las tragedias que ocurren en países vecinos, bajo el tácito acuerdo de que los demás tampoco miren mucho el patio respectivo.

La nueva narrativa implica no aceptar el lenguaje del opresor, por tanto, rechazar el discurso clasista que impone una visión de la sociedad como si estuviera dividida en clases antagónicas; el racismo, incluyendo esa imagen de Bolívar que lo representa como si hubiera sido un mulato cubano; el apelativo “bolivariano” adosado a todas las instituciones públicas; así como los símbolos patrios con ocho estrellas o el caballo puesto al revés, que son parte de la simbología colonialista cubana.

La primera gran denuncia consiste en señalar sin ambages que la oposición forma parte del régimen, es un cómplice necesario sin el cual no sería posible el fraude electoral, pero tampoco el tinglado de instituciones ficticias detrás de las cuales se esconde el nudo poder del crimen organizado transnacional.

Es cierto que este es un régimen criminal, pero no lo es menos que se sostiene gracias a la colaboración y encubrimiento de la oposición oficial, que ni siquiera quiere llamarse oposición, sino que se identifica como “alternativa”, una leal oposición a su majestad.

Otra denuncia contundente señala el bazar en que se ha convertido la política criolla; nos enteramos de que no solo hay empresas de maletín sino también partidos de maletín. Algunos gestores inscriben partidos a nivel nacional en el CNE reservándose una especie de marca comercial; luego ofrecen su apoyo al mejor postor y venden el  partido con todo y siglas, banderas, himnos y hasta un programa ideológico registrado.

Este mercadeo también se extiende al exterior. Aparecen gurúes que ofrecen asesoría en medios y contactos urbi et orbi a cambio de honorarios exorbitantes; en realidad son hábiles embaucadores con mucho rating en los medios y lobbies internacionales.

Hay que salir al exterior y caer en el campo minado de mentiras sembradas por la oposición de que en Venezuela hay una democracia imperfecta, un déficit democrático quizás, pero en vías de superación; que hay elecciones limpias que no han sabido ganar, pero están en eso; la más cruel de todas, por aniquiladora: que el país se divide en mitades exactas, fifty-fifty, entre gobierno y su alternativa, los demás, no existimos.

El mundo político es una jungla infectada de depredadores y parásitos oportunistas; pero hay que pasar por ella para alcanzar la meta: la libertad y por añadidura devolver la decencia a la política.

LA CUESTIÓN MILITAR

En esta como en tantas otras obras literarias tan importante como lo que se dice es lo que no se dice, los vacíos que tiene que rellenar el lector basándose en su propio conocimiento, en la experiencia y en afirmaciones que se hacen desde afuera, lo que se llama el discurso contextual.

Quizás el peor crimen del chavismo fue crear un partido militar o, para decir lo mismo con otras palabras, haber organizado una logia de militares activos como si fuera un partido político. Estos fueron los que a la postre tomaron el control del Estado y dentro de él de las FFAA, con la consecuencia inevitable de destruir su imparcialidad.

Los comunistas no creen en la imparcialidad de las instituciones. Para ellos todo es político y la política la define el Partido. La variante castrista agrega el ingrediente militarista, con lo que la ecuación queda así: “Todo es política. La política es guerra. Luego, todo es guerra.”

Sin instituciones imparciales no puede existir un Estado democrático con igualdad y libertades ciudadanas. Esto es palmario en el caso del Poder Electoral, como en el  Poder Judicial, porque sin jueces independientes e imparciales no hay garantía legal alguna para los ciudadanos.

Ni hablar entonces de las FFAA, que son las garantes de la Constitución. Si se vuelven  partisanas subordinan a todos los demás poderes públicos y las garantías ciudadanas quedan sin respaldo institucional, entonces, la libertad civil desaparece.

Así, el aspecto más importante para salir de una situación que luce trancada por el secuestro de todas las instituciones y la eliminación de garantías legales, consecuencia de la ocupación comunista cubana, es el  papel de los militares.

La solución es militar, se dice; pero no puede ignorarse que toda esta trampa ha sido montada y es administrada por militares, por lo que la propuesta es una paradoja: los militares nos metieron en este embrollo; pero no hay salida sin los militares.

Para salir de la trampa el movimiento debe nacer en la sociedad civil y ser de tal contundencia que obligue a los militares institucionales (no comprometidos a muerte con los comunistas cubanos, con los terroristas de las FARC, con el narcoestado, con crímenes de lesa humanidad) a cumplir con su deber de policía constitucional.

La respuesta no es fácil: ¿Quiénes son esos militares? ¿Dónde están? Pero, ¿existen realmente? Se trata de una apuesta aventurada. El militar institucional no lo es de antemano sino que aparece, nace de la coyuntura, es producto de las circunstancias.

Históricamente ha ocurrido siempre así, en todas las épocas han aparecido los hombres que calzan con las necesidades apremiantes de la sociedad como el zapato en su  horma, no por casualidad, sino porque se modelan sobre ellas.

Pero la apuesta sigue siendo aventurada, la tarea es ardua, peligrosa y luce casi imposible de lograr. ¿Por qué JCSA asume una tarea de tal magnitud (decir la verdad) cuando está científicamente demostrado que la mayoría de las personas prefiere creer una mentira reconfortante que encarar una verdad dolorosa?

Quizás sea porque sabe que la verdad está ahí y rompe inmutable cualquier marejada de mentiras. Ella no necesita justificación, al revelarla se impone y una vez expuesta a la conciencia la expande de tal modo que ésta nunca puede volver a la estrechez original.

Quizás sea solamente un hombre de fe, que ha hecho y sigue haciendo su esfuerzo, en la medida de sus posibilidades y les plantea un reto a sus conciudadanos para que traten de hacer el suyo, sin ingenuas esperanzas, pero en la seguridad de hacer lo que es correcto.

Lo más previsible es que la primera respuesta sea el silencio, ignorar el mensaje no como el que no sabe, sino como el que no quiere saber.

Luego vendrá el halago, el intento de compra, la oferta que no se puede rechazar, según las  prácticas ancestrales de la mafia.

Si esto falla, entonces será el chantaje, la calumnia, la amenaza, hasta llegar a la arena en que se sienten más cómodos, el de la violencia y el terror.

¿Cuántos lo han sufrido? ¿Quién puede resistir y sobrevivir? Es el método de Castro que muy improbablemente haya tomado de Putin, porque la malignidad de la mafia es universal.
El gangsterismo es la fase superior del comunismo.


Luis Marín
12-10-14

FOTO SCANNER: NOMINA ASPIRANTES A CADETES DE LA EAM. AÑO 1971.

FOTO SCANNER:
Comparto con TODOS, una foto scanner de un recorte de periodico del Diario ULTIMAS NOTICIAS y en especial con la Promoción de Oficiales: Subteniente Piloto (+) Francisco José Osorio, egresada de la Escuela de Aviación Militar de Venezuela (EAM) el 5 de Julio de 1975. Dicho recorte data del Lunes 30 de Agosto de 1971 y en él se publica la NOMINA DE ASPIRANTES A CADETES, seleccionados por la Escuela de Aviación Militar de Venezuela, para su ingreso al Alma Mater el Domingo 5 de Septiembre de 1971, donde se nos señalaba EL CAMINO HACIA UN FUTURO PROMISOR, hace ya 43 años. ¡Parece que fue ayer! Recuerdo que cuando llegué a la rampa de operaciones de la Escuela, en Boca de Rio, Estado Aragua (para la recepción de ingreso) lo más que me impactó fue ver un mural que decía: “AQUI SE FORMAN LOS FUTUROS DEFENSORES DE LOS CIELOS VENEZOLANOS” y hoy reafirmo que allí NO se hablaba de COMUNISMO, REVOLUCIÓN ó SOCIALISMO.
Saludos. Abrazos. Atte: Coronel (FAV) Sammy Landaeta Millán.

Los Runrunes de Nelson Bocaranda. El Universal: 25-09-2014. Confirmado.

 

Runrunes El Universal 25-09-2014

24/09/2014

Alto

EL DÍA DESPUÉS… Aproveché las vacaciones anuales para realizar un periplo con mi esposa y un grupo de amigos por algunos de los países que tienen costa con el Mar Negro. Parte del recorrido que siempre nutre nuestro micro programa radial 360 Grados. Un pequeño barco de Windstar Cruises nos sirvió para zarpar de Estambul y visitar Turquía, Ucrania, Rumania y Bulgaria. Coincidencialmente los tres últimos fueron parte de la Cortina de Hierro, y los que a partir de 1989 comenzaron a deslastrarse del atraso, la corrupción, las violaciones a los Derechos Humanos, las dictaduras rojas y la destrucción moral de sus repúblicas y ciudadanos. La primera parada fue en Odessa, la tercera ciudad de Ucrania, donde la famosa escalinata sirvió para que Serguéi M. Eisenstein la inmortalizara en su antológico filme “El Acorazado Potemkin”.

Era el “Star Pride” el primer barco de turismo que atracaba en esa ciudad tras nueve meses de tensión con Rusia que se apropió de la región de Crimea y de Sebastopol, su principal puerto donde la armada rusa tiene una de sus bases más grandes, con la excusa de que había sido una decisión soberana de Crimea quien quiso anexarse a la federación rusa y establecer su independencia. Dos destructores de España y Canadá servían de garantes a las naves que surcaban ese espacio acuático. La zona occidental ucraniana no siente los efectos de la guerra y su vida se desenvuelve con relativa tranquilidad. Llama la atención que en el famoso obelisco donde está situada la Tumba del Soldado Desconocido hay hoy una guardia permanente de jóvenes adolescentes, con fusiles al hombro, en formación militar con redoble de tambores las 24 horas del día, para llamar la atención sobre las intenciones del nuevo régimen capitalismo-comunista ruso. Quieren que sus pares se vean reflejados en lo que sería la anexión a Rusia con servicio militar obligatorio y más limitaciones que las que ya tienen para poder viajar por el mundo y aspirar a una vida mejor.

El sentimiento unánime ucraniano es rechazar las intenciones de Putin y por ello insisten a diario en recordar los años en que los comunistas acabaron con el país. Los guías turísticos repiten sin cesar -lo mismo nos pasó en los dos próximos países- las vicisitudes, limitaciones, subdesarrollo, carencia de libertades y sobre todo la existencia de los llamados “patriotas cooperantes” -más adelante los registramos igualmente en Bulgaria y Rumania- y que fueron diezmados por las poblaciones locales apenas lograron zafarse del yugo rojo. Nos recuerdan que Leonid Brezhnev, quien derrotó a Nikita Kruschev y fue el líder comunista desde 1964 a 1982 era ucraniano. Desde el 8 de julio disolvieron la formación parlamentaria del Partido Comunista de Ucrania esperando “que no haya más grupos comunistas en el parlamento ucraniano”. El presidente Petro Poroshenko hace esfuerzos por mejorar las relaciones con Rusia y tiene el apoyo europeo y estadounidense. Sus exportaciones principales son metales, químicos, productos petroleros, maquinaria, transporte y alimentos. Turistas del mundo entero siguen visitando la costa de ese lado y aportando a la economía.

Luego en Bulgaria pudimos apreciar el desarrollo de un país que fue de los más atrasados y con una dictadura férrea. Su agricultura está pujante y abastece el país mientras exporta cobre, aluminio, zinc, trigo cebada y maíz. La costa búlgara es “la perla del Mar Negro” con hoteles, spas y resorts que no tienen nada que envidiarle a la Rivera Maya mexicana. Transnacionales del turismo tienen allí instalaciones del primer mundo. Todos recuerdan lo dañino del “socialismo”. Un mesonero al decirles que somos de Venezuela hace referencia inmediata a Chávez y nos advierte que nuestra mala suerte es que el socialismo que él se copió fue el peor de todos, el más fracasado y sin estímulo alguno a sus ciudadanos, como es el de Cuba. Reiteraba que el principal apoyo al caudillo muerto venía de su permanente lenguaje anti estadounidense. Cierro esta columna con la semblanza de Rumania, país al que visité en 1979 por primera vez en una reunión de la Organización Mundial de Turismo, cuando el dictador Nicolau Ceausescu imponía sus deseos y los de su esposa Elena. Reflejos de su época, donde la hambruna reinó unos años al tener que exportar gran parte de la producción agrícola e industrial para pagar la enorme deuda externa acumulada.

Escasez de comida, energía y medicamentos provocaron que la vida diaria de los rumanos fuera una lucha por la supervivencia. El 22 de diciembre de 1989 cuando tras cinco días de revueltas populares contra el dictador que había ordenado al ejército y la “Securitate” disparar contra los manifestantes en Timisoara, las protestas llegaron a Bucarest y la sorpresa fue que las Fuerzas Armadas fraternizaron con quienes protestaban. El mismo día Ceausescu, su esposa Elena y dos colaboradores huyeron de la capital en un helicóptero. Llegaron a la residencia de Ceausescu en Snagov, de donde volvieron a partir en helicóptero, aterrizando cerca de Targoviste porque las Fuerzas Armadas habían restringido los vuelos en el espacio aéreo rumano. Ceausescu fue arrestado por la policía en un control de carretera y entregado a los militares.

Estaba yo de ancla del noticiero meridiano de Venevisión “Lo que pasa en el mundo” el día de Navidad, en vivo, cuando Ceaucescu y su mujer fueron condenados a muerte por un tribunal militar en un juicio sumarísimo, bajo cargos de genocidio, daño a la economía nacional, enriquecimiento injustificable y uso de las fuerzas armadas en acciones en contra de civiles, siendo ejecutados por fusilamiento en un cuartel militar en Targoviste. Recuerdos de su era están el segundo edificio más grande del mundo después del Pentágono, ilusión del dictador, hoy sede del Parlamento y las “misiones viviendas” en las avenidas de la capital donde abarrotaban a la gente en apartamentos mínimos, “cajitas llenas de micrófonos” y “sapos” cooperantes. La película “La vida de los otros” lo reflejó tal cual en Alemania. Hoy el país tiene amplio desarrollo.

Como en todos los países del bloque soviético, las nuevas repúblicas hicieron pagar a la gran mayoría de los tiranos y sus allegados todos los crímenes cometidos, inclusive les han devuelto sus propiedades, tierras y fortunas a los propietarios originales, a quienes los comunistas se las arrebataron. Regresamos a Turquía, ejemplo de desarrollo y convivencia, de armonía entre sus ciudadanos, donde ofrecen un turismo de una a cinco estrellas y son el puente de negocios entre Occidente y el Medio Oriente. Exportan desde oro hasta agua y por igual venden a los israelíes, árabes e iraníes. La democracia y la libertad, no el odio, la violencia y la represión, son la mejor garantía para el desarrollo de los pueblos…

Nelson Bocaranda Sardi

FUENTE: 
Los Runrunes de Nelson Bocaranda – Confirmado
http://confirmado.com.ve/opinan/los-runrunes-de-nelson-bocaranda-15/
REMISIÓN:  Roberto Landaeta.
IMAGEN SUPERIOR:  Runrunes. El Universal 25-09-2014. Por: Nelson Bocaranda Sardi. RUNRUNES

Los indeseables de la Guardia Nacional. Por: Eddie A. Ramírez. Noticiero Digital.

 


Los indeseables de la Guardia Nacional 

23 Septiembre, 2014 
Eddie A. Ramírez 
 

La depuración de la Guardia Nacional es una tarea que debería unir a todos los venezolanos. Este componente de nuestra Fuerza Armada merece respeto tanto por las delicadas y exigentes misiones que desempaña, como por los distinguidos oficiales, clases y guardias que han pasado por sus filas. Hoy hay numerosos oficiales que han estado presos, se encuentran en el exilio o han sido dados de baja por sus convicciones democráticas. Sin embargo, si no hay una depuración que debería iniciar el alto mando actual, este cuerpo estará destinado a desaparecer. 

En su libro Venezuela, política y petróleo, Rómulo Betancourt narra los abusos cometidos en Sacupana, isla convertida en cárcel por Pérez Jiménez. Allí, un cabo de la Guardia de apellido Juárez, después de repartir peinillazos a los presos políticos los increpaba cobardemente ¨Vengan, peleen, que sabremos defender el honor del ejército¨ . En la cárcel de Ciudad Bolívar, en 1953, guardias borrachos dirigidos por un tal Céspedes y otro guardia apodado ¨Siete Machos¨, se ensañaron en contra del preso político Baudilio Rodríguez, quien resistió los golpes con gran estoicismo. Tampoco puede olvidarse la matanza de Turén en Portuguesa. Esos hechos repudiables fueron cometidos en tiempos y lugares sin acceso a los medios de comunicación. Solo se enteraban familiares y amigos. 

Desde el 2002 han ocurrido cientos de agresiones de la Guardia Nacional. Hasta hace poco presenciábamos por televisión los atropellos en el momento de producirse. La mayoría de los venezolanos no fanáticos del régimen repudiaba estos hechos de violaciones de los derechos humanos, pero pronto se olvidaban. ¡Está prohibido olvidar! Por ello esta semana debemos recordar que un 25 de setiembre del 2003, unos 350 indeseables del Destacamento 44 y otros llevados desde Barquisimeto, conjuntamente con policías del Estado Falcón, tomaron por asalto a las 4:41 am, amparados por la obscuridad, las residencias del campo petrolero de Los Semerucos. Dispararon lacrimógenas dentro de las viviendas, obligando a salir asfixiados y despavoridos a abuelas y madres con niños en sus brazos. Peinillazos, lacrimógenas directamente a la cabeza de hombre y mujeres que corrían por las calles, balas de plásticos. Gritos de guerra, tildando de putas a las damas residentes, exclamaciones de ¨nosotros sí somos machos¨, causaron un terror indescriptible. Todo ello fue presenciado por el mundo gracias a la Globovisión de ese entonces y a valientes periodistas.

Desde entonces hemos solicitado se investigue la actuación del teniente coronel Dionisio Durán, funcionario de Pdvsa, y de los siguientes efectivos, con el rango que tenían entonces: teniente coronel Lenín González Trómpiz, mayor Manuel Graterol, capitanes Giovani Bianco y Raúl Millán, teniente Montilla, sargento Omar Luque Z., cabos Julio Mireles S. y Bravo, guardias Alirio Barradas, Bermúdez y Piña. Igualmente a Iván Hernández, entonces Gerente del Centro de Refinación de Paraguaná y al general Jesús Villegas Solarte, Comandante General de la Guardia en ese momento.
Hoy todos presenciamos por las redes sociales, y por fotos en los pocos periódicos no comprados por el régimen, los viles atropellos en contra de estudiantes y ciudadanos en general. Existen numerosos videos y fotos que identifican a los agresores directos y a los oficiales que los comandan. No todos en la Guardia son indeseables, pero si el resto no reacciona para autodepurarse están destinados a desaparecer como cuerpo.  
Como en botica

Simonovis, Forero, Vivas y los policías de la Metropolitana nunca debieron estar presos porque son inocentes. Respetuosamente sugerimos a la Asociación de Víctimas de esa masacre que exija una Comisión de la Verdad, que lean el expediente y el libro¨ Las balas de abril¨, de Francisco Olivares. Algunos de los presuntos asesinos no fueron enjuiciados y otros no fueron identificados. Cayeron nueve partidarios del gobierno, nueve participantes en la marcha y uno no identificado. A ninguno se le ha hecho justicia. Nuestra solidaridad con la inteligente y valiente Rayma. Infelices las declaraciones de Arturo Casado S. En Coro explotó bombona de gas industrial mientras era recargada por Pdvsa Gas Comunal, ¿tenían el entrenamiento necesario? Retirarle la nacionalidad a María Conchita es un atropello y una imbecilidad.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
 FUENTE DEL TEXTO: Noticiero Digital

IMAGEN SUPERIOR: Globedia 

IMAGEN CENTRAL:  La Vida tras del Exilio. 28 de septiembre de 2008.Ciudadanos / El Nacional

General de 1000 derrotas. Por: José Vicente Carrasquero A. La Patilla.

José Vicente Carrasquero: 

General de 1000 derrotas

agosto 12, 2014 11:13 pm
Si algo copió el chavismo al calco, fue la práctica perversa de la dirigencia cubana de culpar a otros actores políticos, sociales o económicos de las consecuencias de poner en práctica políticas destinadas desde el principio al fracaso. Para comenzar se puso como excusa una supuesta guerra liderada por el imperialismo gringo que buscaba adueñarse del petróleo venezolano. Esa excusa ha sido puesta en escena de forma constante y parece ser el pretexto matriz que se usa para poner a funcionar todo el entramado de justificaciones del espantoso fracaso revolucionario. Lo cierto es que a Estados Unidos no le interesa nuestro petróleo porque tiene suficiente, incluso para embarcarse en el negocio de exportarlo. Demás está decir que el negocio petrolero americano está manejado casi en su totalidad por empresas privadas.
Para justificar el dramático estado de la economía, Maduro ha culpado a unos malvados de haber ejecutado una guerra contra el bolívar. Según el ocupante de Miraflores, que no de La Casona, unas manos peludas han atacado la moneda para llevarla a esos escandalosos valores que se observan el día de hoy. Por ello, se anunciaron medidas y se pusieron en práctica nuevos mecanismos que no han tenido el efecto deseado: derrotar a los malvados que deterioran la inexistente moneda nacional. No hace falta ser un genio para notar que esta guerra el gobierno la tiene perdida.
Otra guerra perdida es la de los precios. Aquí la derrota es estrepitosa. Según las genialidades del ejecutivo existe algo así como una inflación inducida. Es decir, unos enemigos no identificados, elevan los precios y hacen que el poder adquisitivo del venezolano se deteriore cada vez más y más. La realidad es que esta práctica comunicacional tiene como objetivo esconder a los seguidores del chavismo las verdaderas causas de la inflación generada por las macabras impresoras de billetes que el Banco Central pone a funcionar para financiar el déficit de las empresas del estado. Lo verdaderamente preocupante es que los oficialistas, en su ceguera fanática, no noten que todo esto de la guerra inflacionaria es una patraña del gobierno para no asumir su responsabilidad.
Una guerra ante la cual el gobierno parece haberse rendido es la de la escasez. Una guerra suicida en la que los empresarios buscan quebrar sus empresas para derrocar al gobierno. De verdad que tienen imaginación los que paren estas historietas. La triste realidad es que siguiendo las políticas de su incapacidad más manifiesta, Jorge Giordani, el gobierno desapareció los dólares del mercado. Al meterse en  medio del comercio, la dirigencia política acabó con la intermediación en Venezuela, el país del no hay.
La guerra perdida, para lamento de los venezolanos, es la del hampa. Los buenandros no han oído el llamado de Maduro y siguen haciendo de las suyas. Han logrado someter a los venezolanos a una situación de enclaustramiento que limita el ejercicio de las más elementales libertades individuales. Lo triste es que hay en el chavismo personas que se creen eso de que el hampa es un fenómeno artificial desarrollado por enemigos del gobierno. Lo cierto es que ha sido un fenómeno fomentado por una dirigencia oficialista que solo sabe hablar el idioma de la violencia.
La guerra contra los perversos a los que se les ocurre prender bombillos para alumbrarse, o poner a funcionar el aire acondicionado cuando hace calor representa otro fracaso del general Maduro que no atina a conseguir una solución al gravísimo problema eléctrico.
La salud hace estragos en las filas del gobierno. Esta guerra en la cual la ineptitud gubernamental se pone de bulto es verdaderamente una muestra de la indolencia de la clase política gobernante con los venezolanos. Las excusas y controles inundan el discurso oficial, solo para tratar infructuosamente de eludir su responsabilidad.
El asunto del agua es producto de una guerra de la naturaleza contra un gobierno que no construyó reservorios del vital líquido para uso humano en los últimos quince años. La falta de previsión de una gente que no tiene el más mínimo sentido de lo que es gobernar, tiene a millones de venezolanos perdiendo la guerra contra lasequía.
La guerra de las aerolíneas es la más lamentable excusa que puede haber dado Maduro. Aquí a uno le toca preguntarse si es mentira contumaz o ignorancia. El control de cambio ha espantado la inversión de Venezuela y ahora está aterrando a los servicios. Una derrota más para el maltrecho general.
Lo que queda es preguntarse, ¿cómo alguien puede apoyar a un general que pierde batalla tras batalla? ¿Cómo acompañar a un líder que no se atreve a tomar las medidas necesarias para solucionar los problemas que nos aquejan? ¿Cómo es que todavía existen fanáticos que se creen las patrañas guerreristas?
Las malas noticias para el general de las mil derrotas comienzan a llegar. Una inmensa proporción de los venezolanos considera a Maduro el peor presidente que ha tenido Venezuela (44% según Datanálisis de Agosto 2014).
Eso quiere decir que las engañifas de las guerras no ha surtido el efecto deseado. O peor aún, creyéndose las mentiras de las batallas, hay venezolanos que piensan que Maduro no tiene la capacidad para resolver los problemas del país. Quizás eso explique que en medio de la severa crisis económica que nos empobrece, el gobierno apueste a la represión garantizando que no haya escasez de equipos antimotines.
La lógica política elemental indica que se debe aceptar los errores cometidos, demostrar propósito de enmendarlo y tomar las medidas que solucionen los problemas del venezolano. ¡Ah! Se me olvidaba, esta gente carece de lógica, incluso la más elemental.