¡Puro cuento, comida nada!, por Andrés Eloy Camejo

thumbnailAndrésEloyCamejoMientras el gobierno continúa en su pelea a cuchillo por el control del poder a toda costa, hay una lamentable realidad, y es que el pueblo cada día muere de hambre y comiendo de la basura, porque no consigue alternativa real para su sustento. Cada día las cifras de pobreza extrema aumentan, sin que se vea preocupación alguna por quienes hoy desgobiernan a Venezuela, porque a los altos funcionarios del régimen, comenzando de Nicolás Maduro hacía abajo, las necesidades de la gente no les importa en lo absoluto, ellos están allí cuidando su tajada.

Los recientes escándalos de PDVSA, de Andorra, de Corpoelec y otros que han implosionado desde el propio gobierno, no es más que el pase de factura entre bandas, por no guardar la fidelidad requerida en los carteles para poder sobrevivir entre ellos mismos. Porque no están descubriendo el agua tibia ni mucho menos, ellos sabían más que nada que la corrupción está reinante y galopante en todos los niveles del gobierno, y a pesar de las muchas denunciadas sustentadas por la oposición venezolana y por la sociedad civil, han hecho caso omiso a las mismas.

Los venezolanos sabemos que con estos escándalos lo que persigue el gobierno es darse oxigeno y evitar dar respuestas a la verdadera tragedia que hoy vivimos los venezolanos, donde la hiperinflación nos está asfixiando cada vez más, donde el pueblo no tiene comida ni medicinas, donde la inseguridad cada día es peor, y duélales o no, esta es la peor navidad que hemos tenido en la era republicana.

Estos corruptos acabaron con todo, no sólo se robaron el dinero del pueblo, sino que pretenden llevarnos a la mendicidad total y absoluta, hoy el 80% de venezolanos vive en pobreza extrema, en la mayoría de los hogares se come una vez al día y cada día mueren más coterráneos por la falta de medicamentos.

Qué le importa al ciudadano de a pie, al humilde, al común, que se destapen las ollas de la corrupción y del saqueo hecho al país, cuando sus ollas están vacías y sus estómagos crujen de hambre. El gobierno de Nicolás Maduro está cometiendo un crimen de lesa humanidad y más temprano que tarde van a pagar por ello.

No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. El descontento está allí, silencioso y amenazado pero está allí, y a medida que aumente esta crisis, no van a poder contener esta indignación que sienten los venezolanos, sin distingo de ideología política, y no habrá diálogo, negociación o concilio que contenga este río crecido.

 

Andrés Eloy Camejo

Diputado a la Asamblea Nacional

Acción Democrática Barinas

@AndresECE

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