Raúl Castro sigue sin visitar a los afectados por Irma y dice a los cubanos: “Saldremos adelante”

Se han recogido unos 137.000 metros cúbicos entre árboles, cubiertas, escombros, postes y cables de electricidad y comunicaciones. (14ymedio)
Se han recogido unos 137.000 metros cúbicos entre árboles, cubiertas, escombros, postes y cables de electricidad y comunicaciones. (14ymedio)

 

Raúl Castro sigue sin acercarse a cualquiera de las muchas zonas afectadas por el huracán Irma el pasado fin de semana y continúa atrincherado en el Palacio de la Revolución, donde encabezó, durante la noche del miércoles, una reunión del máximo nivel para evaluar los daños causados por el huracán cuyo contendio ha dado a conocer la prensa oficial este viernes, publica 14ymedio.

“El golpe ha sido muy fuerte y se extendió por casi todo el país, sentenció, pero con el arduo trabajo que se está haciendo, una vez más saldremos adelante”, sostuvo Castro, según una nota que ocupa toda la portada de los diarios Granma y Juventud Rebelde.

El país entró en 2016 en recesión por primera vez en casi un cuarto de siglo y aunque en el primer semestre de este año experimentó una ligera recuperación, el paso del ciclón supone un fuerte revés para la extenuada economía de la Isla.

Raúl Castro también “reconoció la ardua labor desplegada en cada uno de los lugares afectados por el devastador evento meteorológico”, consideró que “se ha trabajado muy duro” y pidió aprender de la experiencia para “estar preparados”.

El presidente recordó que la “intensa” temporada ciclónica en el Caribe, “producto evidente del cambio climático”, no termina hasta el 30 de noviembre.

“El general del Ejército convocó a continuar trabajando sin descanso, a enfrentar los problemas con serenidad y mantener informado al pueblo por todas las vías posibles sobre la situación que enfrenta el país”, subraya la prensa estatal.

Además, el mandatario añadió “la necesidad de enfrentar los problemas con inteligencia” a partir de las “mejores experiencias” aplicadas tras el paso de otros huracanes como el Sandy (2012), que arrasó Santiago de Cuba, o el Matthew (2016), que causó graves daños al cruzar el extremo oriental de la isla.

Estas son las primeras manifestaciones del presidente cubano que se difunden desde el pasado lunes, cuando dirigió un mensaje escrito a la población en el que apeló al “espíritu de resistencia y victoria de los cubanos” y reconoció los “severos daños” causados por Irma.

Mientras, el Gobierno sigue evaluando los daños provocados por el paso de Irma, que ha dejado más de 1 millón y medio de metros cúbicos de desechos sólidos en las calles de La Habana, donde este jueves se habían recogido ya 137.000 metros cúbicos entre árboles, cubiertas, escombros, postes y cables de electricidad y comunicaciones.

La limpieza de la capital la realizan 19.240 trabajadores de la empresa estatal de Servicios Comunales, en 731 camiones y 12 grúas, apoyados por brigadas de las Fuerzas Armadas, la Marina, reclusos y trabajadores estatales voluntarios, según Juventud Rebelde.

El Ministerio de Educación informó también del golpe que han sufrido varias universidades. Las del centro del país, Martha Abreu, de Villa Clara; José Martí, de Sancti Spíritus; Máximo Gómez Báez, de Ciego de Ávila, e Ignacio Agramonte de Camagüey recibirán recursos para reparar los daños según el nivel de deterioro, indicó el ministro José Saborido.
En el caso de la universidad de Camagüey, el ministro precisó que los mayores estragos se localizan en la pérdida de más de 3.000 metros de manta de impermeabilización que dejará en baja por el momento 800 capacidades en una residencia estudiantil.

Durante un recorrido por sus instalaciones, el titular de la Educación Superior en Cuba dijo que ese centro “no tuvo grandes afectaciones en el equipamiento”, pero sí roturas en algunas ventanas de albergues, aulas y laboratorios, así como la voladura de tejas de zinc en el gimnasio de la sede de Cultura Física Manuel Piti Fajardo.

Saborido fijó la reapertura del centro para el próximo lunes, fecha en que se reiniciará gradualmente el actual periodo lectivo, según se recuperen las condiciones necesarias.

El impacto causó severos efectos, aún sin cuantificar, entre ellos más de 1.700 escuelas de las enseñanzas primaria, secundaria y preuniversitaria afectadas por las lluvias y los fuertes vientos que lo acompañaron en su trayectoria.

La ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez, declaró a medios oficiales que las escuelas más dañadas se encuentran en La Habana, Matanzas y Villa Clara; mientras que los mayores perjuicios se registraron en Ciego de Ávila y Camagüey, y los principales daños son en techos, averías de puertas y ventanas, y cisternas contaminadas.

Velázquez explicó que el curso escolar se reanudará progresivamente en el país, en la medida en que se estabilicen las condiciones de higiene y disponibilidad de agua segura, y en las escuelas con graves averías los estudiantes serán reubicados en otras instalaciones o casas de familias para continuar las clases.

El país cuenta con 10.698 centros educacionales y de ellos 510 fueron destinados a personas evacuadas durante el paso del huracán. Muchas escuelas convertidas en centros de albergue para damnificados aún permanecen ocupados, por lo que, según ha dicho la ministra, deberán buscarse lugares alternativos para impartir las clases.

En La Habana, las zonas más dañadas por el ciclón fueron Centro Habana, Habana Vieja, Vedado y Playa, donde el mar entró hasta 300 metros tierra adentro y los vientos huracanados causaron derrumbes totales y parciales de viviendas. Los hogares afectados en la ciudad fueron más de 4.400 hasta este miércoles, cuando se registraron otros 21 derrumbes totales -que se suman a los 157 ya reportados- nueve parciales y 82 techos dañados.

Según la información oficial, la red eléctrica habanera estaba este jueves recuperada al 86% de su cobertura, aunque permanecían sin servicio desde el sábado pasado algunas áreas de los municipios Habana del Este, Playa y Plaza de la Revolución. Las autoridades han asegurado que ayer jueves debía “quedar totalmente alumbrada la capital”.

El abastecimiento de combustible también se normaliza en la ciudad, en la que se han distribuido más de un millón de litros en las estaciones de servicio
El abasto de agua también se había regularizado y en este momento se encuentran “estables y trabajando los cuatro servicios principales de abasto de agua a la población habanera, con una cobertura del 90%. Sin embargo, todavía unas 14.600 personas reciben el suministro mediante camiones cisterna.

El abastecimiento de combustible también se normaliza en la ciudad, en la que se han distribuido más de un millón de litros en las estaciones de servicio, señaló el informe oficial.

En toda la Isla el huracán derribó unos de 2.400 postes de comunicaciones, y otros miles que sostenían las líneas eléctricas, sobre las que cayeron numerosos árboles.

Irma dejó 10 muertos en la Isla, la mayoría a causa de derrumbes de viviendas.

El poderoso huracán también causó graves afectaciones en el servicio eléctrico de La Habana y la zona centro-oriente del país, la más azotada por el fenómeno meteorológico, que tocó tierra en los cayos del norte cubano con categoría 5 en la escala Saffir-Simpson.

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