Orwell y la traición de los intelectuales

Antonio Sánchez García“Setenta años después de haber sido publicada, Rebelión en la granja y su conmovedor prólogo auto censurado son tanto o más vigentes que entonces. Y para quienes tenemos una responsabilidad intelectual ante los destinos de nuestros pueblos, su palabra conminatoria es ineludible: “La libertad significa el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír.”

Antonio Sánchez García @sangarccs

Todos quienes hayan leído esa extraordinaria novela de George Orwell titulada Rebelión en la granja, escrita en 1944, en plena Segunda Guerra Mundial y publicada ya lograda la victoria aliada sobre el nazismo hitleriano, en 1945, saben que los cerdos que administran la granja imaginaria de Orwell son la metáfora con la que el extraordinario periodista y escritor inglés representó a los bolcheviques y que el centro de la amarga y cruenta ironía orwelliana era Stalin, el tirano. Y la granja, no sólo la Unión Soviética, sino el comunismo en donde quiera se impusiera. Necesaria, intrínseca, esencialmente totalitario.

Lo que posiblemente no sepan es que el manuscrito fue rechazado por cuatro editores, incluido aquel que tenía firmado un contrato legal con Orwell. Que la obra había despertado el escándalo, si no la indignación, de autoridades de gobierno. Y que a la élite intelectual y académica inglesa le parecía no sólo errado publicarlo, sino contraproducente. Ya por entonces, el nazismo podía ser descuartizado por la Intelligentsia occidental, los propios gobiernos verse sometidos a la más implacable crítica por parte de sus periodistas, columnistas y académicos de izquierda, pero levantarle la voz al comunismo soviético una falta de respeto, una impertinencia y una ofensa al consagrado liderazgo de los desposeídos de la tierra.

“En este país” – Inglaterra -, “la cobardía intelectual es el peor enemigo al que han de hacer frente periodistas y escritores en general”, escribió Orwell en un prólogo titulado Libertad de Expresión, que fuera omitido de sus ediciones originales hasta ser descubierto tras la muerte del genial escritor inglés. Para agregar un comentario que bien serviría de piedra de toque para enjuiciar la autocensura con que la opinión pública latinoamericana se ha cebado en destrozar a sus propios gobiernos y gobernantes, mientras sus periodistas, académicos, artistas y políticos ensalzaban de manera escandalosa a la tiranía cubana: “Y así vemos, paradójicamente, que no se permite criticar al gobierno soviético, mientras se es libre de hacerlo con el nuestro”. ¿No es como para recordar la babosería universal con que casi un millar de intelectuales y seudo intelectuales – de extrema derecha a extrema izquierda – se babearon a los pies de Fidel Castro mientras afilaban sus puñales para descuartizar a Carlos Andrés Pérez y nuestras instituciones?

“El servilismo con el que la mayor parte de la intelligentsia británica se ha tragado y repetido los tópicos de la propaganda rusa desde 1941 sería sorprendente, si no fuera porque el hecho no es nuevo y ha ocurrido ya en otras ocasiones. Publicación tras publicación, sin controversia alguna, se han ido aceptando y divulgando los puntos de vista soviéticos con un desprecio absoluto hacia la verdad histórica y hacia la seriedad intelectual.” Luego de enumerar casos de aviesa cobardía, complicidad y alcahuetería hacia las posturas soviéticas – desde acallar la importancia histórica y el asesinato de Trotsky hasta hacer desaparecer del mapa a los luchadores antifascistas en países ocupados por los nazi que no pertenecieran al bando estalinista – Orwell encara la raíz del problema: “lo que sí es inquietante es que, dondequiera que influya la URSS con sus especiales maneras de actuar, sea imposible esperar cualquier forma de crítica inteligente ni honesta por parte de escritores de signo liberal inmunes a todo tipo de presión directa que pudiera hacerles falsear sus opiniones. Stalin es sacrosanto y muchos aspectos de su política están por encima de toda discusión.”

Debemos hacer notar que esa verdad histórica despreciada por la intelligentsia liberal británica – no se hable de la francesa, abierta e indecorosamente postrada ente el comunismo soviético, de Sartre a Picasso, santificados con los vapores de etílica poesía del vate chileno Pablo Neruda – silenciaba horrores inconcebibles, como las hambrunas, los asesinatos masivos, los incontables campos de concentración, los juicios del horror recién destapados más de una década después de escrita la Rebelión en la granja cuando su ejecutor directo estaba momificado y encerrado para una supuesta eternidad dentro de una urna de cristal en la Plaza de la Revolución moscovita.

Quienes asistimos al ominoso cortejo con que las más impolutas conciencias de la Venezuela todavía democrática, e incluso anti militarista, se arrojaran a comienzos del gobierno de Carlos Andrés Pérez a los pies de un tirano que ya llevaba treinta años oprimiendo a su pueblo y expandiendo su venenoso mensaje antidemocrático y anti liberal en nuestro continente, y quienes aún hoy, veinticinco años después, vemos a los lideres del Foro de Sao Paulo que controlan los gobiernos de nuestra región e incluso a prohombres del liberalismo de derechas visitando La Habana para rendirle pleitesía a un anciano ensangrentado, no podemos menos que asombrarnos frente a la disposición al servilismo y la esclavitud de la conciencia ante el totalitarismo comunista.

Setenta años después de haber sido publicada, Rebelión en la granja y su conmovedor prólogo autocensurado es tanto o más vigente que entonces. Y para quienes tenemos una responsabilidad intelectual ante los destinos de nuestros pueblos, su palabra conminatoria es ineludible: “La libertad significa el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír.”

Venezuela, República Federal (V)

Luis Manuel AguanaUno de los miedos más comunes que nos quieren infundir aquellos quienes se oponen a la tesis de la descentralización del poder político, es que se resucitara el caudillismo regional cuya muerte aseguro la “paz de los cementerios” de la República de Juan Vicente Gómez.

 

En efecto, Venezuela era un caos a principios del siglo XX. Los  caudillismos habían hecho su trabajo de mantener la Republica separada y desconectada, en manos de los herederos de la Guerra Federal del siglo XIX.

 

Cada provincia era una suerte de territorio feudal, propiedad de personajes cuyo generalato no provenía de ninguna academia militar sino que se había peleado y reclamado desde la Guerra de Independencia.

 

La prioridad de Juan Vicente de Gómez al acceder el poder fue acabar con cada uno de ellos y centralizar el poder en un solo lugar, sus propias manos, convirtiendo a Venezuela en un único feudo bajo su control, más manejable, creando en el camino las instituciones de alcance nacional necesarias para controlar el territorio, utilizando  gobiernos locales impuestos desde el centro del poder. Nacieron desde allí unas Fuerzas Armadas Nacionales, un sistema de hacienda pública, y en general todas aquellas instituciones que identifican ahora un Estado moderno.

 

Llegado el dinero del petróleo, se consolido ese modelo de control político del país desde un centro, con las ventajas y desventajas que eso conlleva, al punto que todavía existen defensores de ese modelo que funciona en tanto y en cuanto existan los recursos para mantenerlo.

 

Todavía existen personas que recuerdan esa época de la barbarie gomecista. Y aquellos que no la conozcan, basta que se lean la obra de Rómulo Gallegos y Arturo Uslar Pietri. Es por eso que se preguntan ¿Volver a eso? ¿Una constituyente para entregarles el poder a 24 caudillos regionales para que de nuevo hagan sus feudos, sin ningún control? ¿Entrar en una escalada separatista? ¿Retrotraernos al siglo XIX y principios del XX?

 

Veamos con calma como se come eso. Aunque el detalle lo pueden encontrar en el texto del Proyecto País Venezuela (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/), intentare en este corto espacio, no de convencer a quienes no quieren ser convencidos, sino a ilustrar a quienes entran por primera vez en esta discusión, de nuestra visión acerca de la necesidad-más actual que nunca-, de un cambio del modelo político, precisamente porque este, que medianamente nos funciono hasta ahora, no servirá para enfrentar los retos y vencer las complejidades futuras requeridas para conseguir bienestar en un mundo cada vez mas dinámico.

 

El modelo centralizado de distribución de riqueza basado en que unas pocas -o únicas- manos decidan qué hacer con los ingresos de los venezolanos, se encuentra desde hace bastante tiempo en vías de agotamiento, y se acelera en la medida en que disminuyen cada vez más los ingresos del país.

 

Si vemos el modelo centralizado de administración como una pirámide en cuya punta se encuentran aquellos que controlan el ingreso y en la base aquellos que esperan de la repartición, cuando hay mucho en el tope de la pirámide, algo siempre le “chorreará” a la base por muy mal que se administre.

 

Aunque este sea un modelo que de algún modo reparte pero de una manera ineficiente, su sostenibilidad en el tiempo se basa en que siempre haya algo para repartir. Y cuando los ingresos que se reparten no tienen como base el trabajo productivo de la población, como ocurre en el caso venezolano, la situación se hace más comprometida, al quedar las entradas del país al arbitrio de los precios de un bien-el único- cuyo valor de cambio en el mercado internacional no controlamos. Es hora de revisar un modelo político cuya fundamentación distorsiona el alcance de lo económico.

 

Obviamente si llega menos a la punta de la pirámide, quienes se encuentren más abajo en la base sufrirán más. Sin importar quien administre el modelo-el gobierno-, o qué ideología maneje (hemos comprobado que los comunistas son los peores), si llega menos habrá menos para todos. Y si a eso le añadimos la corrupción de los administradores, entonces el modelo se hace inviable por la voraz depredación, y a nadie, salvo a los administradores, le llegara nada. Ya estamos viviendo eso.

 

Esta es la situación en la que nos encontramos ahora. Una pirámide-un modelo de administración- que no funciona. Aunque sigamos teniendo los ingresos que el petróleo todavía nos garantiza, poco a poco el petróleo dejará de ser el paradigma sobre el cual sostenerse. El mundo encontrará cada vez más la manera de sustituirlo como alguna vez sustituyo la lana con material sintético. Posiblemente eso no ocurra inmediatamente pero nos dará el tiempo suficiente para desarrollar una alternativa económica pero eso no será posible con un modelo político que se fundamenta en un reparto de lo que no se produce.

 

Nuestra propuesta no es cambiar de manos la administración del actual modelo, que es la propuesta política de prácticamente todos los partidos opositores, cuya principal  promesa es que su opción hará mejor el reparto (entre otras cosas porque habrá poco que repartir luego de esta debacle), sino cambiar el modelo, llevando esa pirámide de una sola punta a un polígono de 24 puntas, con un pacto claro entre ellos de funcionamiento federal.

 

Los partidos que han propuesto una Constituyente para lo que ellos llaman “un cambio de modelo” no están hablando de este alcance. Desean, como todos nosotros, el cambio de la ideología del gobierno pero no del cambio de la pirámide de distribución. Ellos y nosotros estamos hablando de dos cosas completamente diferentes. Queremos una Constituyente para discutir un nuevo modelo de desarrollo político y económico en los términos del Proyecto País Venezuela.

 

Llevar de 1 a 24 los centros de poder político tendrá consecuencias inmediatas. Cada Estado manejara sus propios recursos y se regirá por su propia Constitución que devendrá de una Constituyente Regional, donde cada Estado decidirá su propio modelo de desarrollo, cuantos municipios deben atender, así como sus instituciones de control. Los recursos generados por su actividad económica se quedaran donde se produzcan. Decidirán sobre su educación, su sistema de salud, su sistema de justicia y seguridad, su economía.

 

No estamos hablando de fundar 24 repúblicas nuevas, sino de restablecer la autonomía regional que nunca se hizo efectiva desde la fundación de la Republica, ahora utilizando las ventajas que proveen las comunicaciones, el transporte y demás medios que no existían en los siglos XVIII, XIX y la casi totalidad del XX, y que todavía hay que fortalecer y desarrollar. En manos del Estado Federal quedaran las Fuerzas Armadas, el control de la moneda, con un Banco Central verdaderamente fuerte e independiente, la industria petrolera (o lo que quede de ella), y un Congreso con un sistema parlamentario que contaría con una autentica representación del pueblo y los Estados para el debido control del Presidente de la Republica y las instituciones de alcance federal.

 

Al elegirse los Senadores y Diputados en sus propias regiones en un sistema organizado de esta manera, ellos vendrían al parlamento en Caracas a luchar por los intereses de sus regiones, no a “conchuparse” y agavillarse con sus partidos en detrimento de sus mandantes ya que tendrían que rendir cuenta de sus acciones en sus propios Estados.

 

El ingreso mínimo del Estado Federal se establecerá al inicio de la construcción del nuevo modelo, formando parte de la nueva Constitución discutida en una Asamblea Nacional Constituyente. Pero serán los parlamentarios quienes decidan en un Congreso Federal el presupuesto federal. No seria, ni el partido del gobierno, ni el Presidente de la Republica sino las genuinas representaciones de los Estados, con una sanción final del Senado, máxima representación federal en el parlamento.

 

Entonces cada Gobernador y el resto de los cargos de representación popular serian controlados por su propio parlamento regional y sus instituciones. Sería un simplismo decir que este sería un caudillo inamovible como los que tuvo que liquidar Juan Vicente Gómez. Además sería sumamente difícil que estos dispongan de los recursos a su antojo como ahora prevalece en el actual modelo piramidal simplón, agotado y atrasado. Y menos aun que los 24 se compongan para entregarlos a otros países o robarse lo que es de todos los venezolanos de un solo viaje, como lo han hecho quienes hasta ahora han administrado la pirámide. Lo cerca que estarían de cada región no se los permitiría. Ha sido sumamente fácil ponerle la mano al dinero del país cuando este se encuentra bajo un solo control. Es por eso que nadie quiere cambiar el modelo. Es demasiado apetecible hacerse rico y hacer rico a los allegados solo por acceder al poder y más aun cuando se hace en condiciones absolutas.

 

Cada región entonces tendría la responsabilidad de aportar al común a través de un pacto federal, y de producir de acuerdo a sus potencialidades. No serian expectantes de una renta sino aportantes al común de un país. Cada Estado se desarrollaría y competiría con los demás por el mejor recurso humano. Se desarrollarían nuevas universidades y centros de conocimiento y se mejorarían los que existen para hacer de cada región un emporio de riqueza y calidad de vida. Venezuela seria como un todo, mejor que cada una de sus partes.

 

Es indudable que afinar un modelo como el propuesto tardara su tiempo y requerirá de ajustes en el proceso para encontrar el entonamiento que corresponda a nuestra idiosincrasia, pero definitivamente estamos convencidos de que hay que intentarlo. Venezuela tiene el material necesario para hacerlo.

 

De esta discusión debe quedar claro que el problema no es de administración sino del modelo que sustenta esa administración, y que deberemos enfrentar un cambio de mayor envergadura para salir de esta crisis y cauterizar lo podrido del sistema que tenemos. No existe en el mundo un modelo perfecto pero el que tenemos actualmente lo tienen los países más atrasados del planeta. Ya es hora de dar ese paso trascendental. Los venezolanos de ahora y de las próximas generaciones lo están esperando.

 

Caracas, 1 de Agosto de 2015

 

Blog: http://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

No están equivocados

Eduardo FernándezBuenos días
Eduardo Fernández no está equivocado.

Él dice que el problema es económico y político. No habla de pérdida de soberanía, ni de ausencia de libertades. Sin embargo, no está equivocado.
Todos los días matan a varios venezolanos, por razones injustificables en un país del que literalmente mana petróleo. Pero él no está equivocado.
Renunció a COPEI, partido desde el cual su hijo -diputado- es testigo de lo que pasa, de la discusión de las leyes comunistas, de la deformación del marco jurídico, mientras que es la prueba viviente de la democracia, la separación de poderes y todo eso, aunque lamenta que el TSJ le pase por encima a la voluntad de las bases. Pudiera parecer extraño, incongruente, pero no lo es.
Ellos cohabitan. Son cómplices. Por cada centímetro que pierden en público, ganan metros en privado. Pero mientras eso pasa, los ciudadanos perdemos -literalmente- kilómetros de país. Los más afortunados, por cierto, porque otros pierden la vida en las colas, asesinados por un PNB.
Así que los Fernández, los Rámoses, los Bórgeses, y toda esa caterva de MUDos, en general, no están equivocados, para nada. Se hacen los torpes, escriben banalidades para llenar los espacios, negocian, cogobiernan y capitulan. Son incapaces de visualizar un proceso de organización ciudadana, pues -simplemente- no les interesa. Sólo están pendientes de contratos, curules, espacios y en general, toda suerte de espejitos por los cuales intercambian nuestro oro.
Este mensaje -obvio- no va dirigido a los obnubilados seguidores consuetudinarios de los mercaderes del voto (en elecciones) y burundangueros de oficio (en protestas). Va por el contrario dirigido a los que sienten que son ciudadanos y copropietarios de una nación rica, y que han despertado del engaño del COMPLOT electorero. Si están interesados en integrarse, participar en el diseño y toma de decisiones de un grupo de ciudadanos con sus mismos intereses, bienvenidos. Visiten la web www.salvatuvoto.com, #SalvaTuVoto en Twitter y busquen su Entidad Federal en Facebook (Por ejemplo: “Carabobo Salva Tu Voto“)
Por una Venezuela gobernada por Venezolanos,
Ludwig Moreno

Moisés Naím y Ramón Piñango: ¿Cómo llegó Venezuela a esta crisis y qué pasará?

rm0. El fin de la armonía. En octubre de 1984, Ediciones IESA puso en venta un libro que resulta fundamental para comprender por qué en la década de los noventa el país ingresó en un largo túnel de inestabilidad y decadencia: El caso Venezuela ¿Una ilusión de Armonía? fue coordinado por Moisés Naím y Ramón Piñango.

Este trabajo recopiló la visión de distintos especialistas sobre áreas fundamentales como la economía, la salud y la educación y culmina con un texto de Naím y Piñango que en ese entonces resultó un enfoque premonitorio: gracias a la riqueza petrolera, Venezuela creció, se modernizó y se expandió en todos los órdenes a una velocidad centelleante sin incurrir en las confrontaciones típicas de estos procesos de transición. No obstante, tras el Viernes Negro de 1983 ya era evidente que el descenso de la renta petrolera presagiaba tiempos tormentosos en una sociedad carente de instituciones sólidas.

Hoy, transcurridos 31 años de haber sido escritas aquellas páginas, Moisés Naím, convertido en un influyente analista e intelectual y Ramón Piñango, sociólogo y ex director del IESA, dialogan sobre cómo se desencadenó la crisis que gestó el ascenso de Hugo Chávez al poder, el desasosiego de los tiempos actuales y lo qué puede ocurrir en lo que resta de 2015.

1. Lo institucional. Como punto de partida para analizar los antecedentes a la conflictividad de los años 90, Ramón Piñango recuerda que en 1984 “la armonía estaba pegada con alfileres y había que desarrollar los mecanismos sociales de solución de conflictos, prestarle atención al sistema judicial, a los consejos municipales. Si algo se hizo mal fue olvidar el desarrollo de esos árbitros institucionales y hoy estamos pagando las consecuencias”.

Moisés Naím coincide con esta apreciación y explica que durante mucho tiempo se evitaron los conflictos mediante la abundancia de dinero. Existía la idea de que había recursos para todos y que se repartían, pero si bien esta práctica mantuvo congelada la confrontación entre distintos sectores como, sindicatos y empresarios, “debilitó la creación de las instituciones que una sociedad utiliza para dirimir conflictos cuando no tiene dinero en abundancia”.

2. Punto de quiebre. ¿Qué desató la tormenta de El Caracazo de 1989, los intentos de golpes de Estado de 1992 y el rechazo al programa de reformas que propuso Carlos Andrés Pérez en su segundo gobierno? Moisés Naím resume que “fue la convergencia de muchos factores. Una vez que cayó el ingreso petrolero fue mucho más difícil resolver los conflictos y no teníamos los árbitros. Los partidos políticos estaban muy anquilosados, dormidos. Las élites empresariales, universitarias, políticas fueron muy miopes y no vieron que el país estaba entrando en una fase de descomposición muy profunda”.

Ante el argumento de que la desigualdad desató el conflicto, indica que “éste es un factor que se ha enfatizado y ciertamente había desigualdad. Pero, si es por eso, ha debido haber mayor conflictividad en países más desiguales como Chile, Colombia o Brasil. Si el problema hubiese sido la desigualdad económica, otros países han debido tener estallidos sociales, políticos y la descomposición que hemos visto en Venezuela”.

Al evaluar el rechazo a las reformas que intentó realizar Carlos Andrés Pérez durante su segundo gobierno, Moisés Naím retrocede en el tiempo para recordar los años en que fue Ministro de Fomento e indica que “quienes estábamos en el Gobierno cometimos errores muy importantes, pero las consecuencias fueron desproporcionadas. La sociedad no estaba dispuesta al proceso de cambio. Líderes muy importantes del sector privado y de la política no entendían y tenían la ilusión de que era posible continuar con un país basado en la abundancia petrolera. Hubo una oportunidad de modernizar el país. El Gobierno no la supo explicar, pero también es posible que la sociedad no aceptara explicación alguna. La sociedad quería más de lo mismo”.

Ramón Piñango subraya que las élites “no asumieron su responsabilidad plenamente ni se ubicaron en aquel momento histórico”.

3. Chávez en escena. Moisés Naím considera que el poder que llega a tener Hugo Chávez, “quien va a manejar a Venezuela como un monarca, obedece a la debilidad institucional, pero también hay que reconocer que fue un político extraordinario. Tenía un gran carisma, habilidades para comunicación, capacidad de conectarse con las masas. La asimetría que había entre estas capacidades para tocar ámbitos muy sensibles en la sociedad y sus rivales es enorme”.

Ramón Piñango señala que “se trataba de un líder excepcional que llegó porque había un inmenso vacío en el país. Pero siempre me pregunto si ese carisma hubiese sido tan efectivo con un precio del petróleo alrededor de 8 dólares, que era el valor del barril cuando él llegó al poder”.

Sobre los tiempos del chavismo, añade que fue un período durante el cual se exacerbó la creencia de que había dinero para todo y que todo era posible. “Cuando escribimos el libro pusimos como ejemplo de este fenómeno el proyecto del puente hacia Margarita y, si vemos los tiempos recientes, ¿qué tal el ofrecimiento de las playas en el río Guaire de Caracas o el gasoducto hasta la Patagonia? Otro tema es que la debilidad institucional se ha profundizado. No tenemos separación de poderes reales, no hay poder autónomo. Una de las cosas más graves de esta crisis es que no hay árbitro”.

Moisés Naím agrega que “los montos de corrupción galáctica de este gobierno y el anterior tienen que ver con la desaparición de los pesos y contrapesos. Es verdad que en la Venezuela anterior a Chávez había corrupción pero también, aunque imperfectos e incipientes, había ciertos controles. Hoy no existe nada y eso es lo que ha llevado a la exacerbación de la corrupción. Se están robando cantidades macroeconómicas. Se habla de miles de millones de dólares. Tenemos a un Gobierno saqueando al país”.

4. El liderazgo. Sobre el liderazgo que necesita el país para superar una crisis como la actual, caracterizada por recesión, escasez, criminalidad y otros factores, Ramón Piñango señala que hay un rasgo de racionalidad en la sociedad que se manifiesta en el bachaqueo, que no es más que la respuesta lógica a una serie de incentivos. Tras esta introducción a su análisis, indica que “el gran reto del liderazgo y de la élites es ver cómo aprovechan la racionalidad dominante y abandonan demasiados énfasis en explicaciones culturalistas como que el pueblo es esto y aquello. Una recriminación constante contra el venezolano. Usted no puede liderar a un colectivo que descalifica. No se lidera a quien usted desprecia”.

“Las élites no pueden seguir evadiendo la realidad. ¿Cómo es posible que, ante el problema del tipo de cambio, dos organizaciones privadas hagan declaraciones diciendo que la culpa es deDólar Today? No hablan del Banco Central de Venezuela ni del desastre que está ocurriendo en el sistema financiero en muchos sentidos. Ésa es una posición que termina siendo culillo y es una gravísima irresponsabilidad”, dice Ramón Piñango.

Moisés Naím afirma que “los líderes aparecen de los lugares más improbables. Hugo Chávez es un buen ejemplo de eso. Podemos esperar que surjan personajes que nadie conoce, de los lugares más improbables. Otro tema es que más que hablar del caso Venezuela podríamos referirnos al ocaso de Venezuela: estamos ante un país fragmentado y hay que recuperar la armonía. Los venezolanos nunca van a estar unidos en todo, pero hasta que no se recupere la posibilidad de trabajar unidos para buscar soluciones colectivas va a ser muy difícil sacar al país adelante”.

5. ¿Qué va a pasar? Ante la interrogante de qué se puede esperar para los próximos meses Ramón Piñango indica que “existe la tendencia a observar el fenómeno delincuencial como un dato más y no como parte del problema del poder en el país. Nadie señala el poder de las bandas, coordinadas entre sí y organizadas. Eso va a tener un peso mayor en los meses que vienen. Y luego el enfoque de los economistas. Hay que preguntarse si los cambios que proponen se pueden hacer con este régimen. Y la respuesta obvia es que no. Eso va a estar planteado con más intensidad durante los próximos meses”.

Moisés Naím considera que “un pronóstico fácil es que esto no es sostenible. La situación política, social, económica y de seguridad no pueden continuar. Es muy difícil suponer que no va a pasar nada”. Añade que en materia económica se requiere un ajuste integral y “comprender que no hay tal cosa como tres medidas mágicas. Para que Venezuela entre en una senda de crecimiento sostenido necesita hacer las cosas bien durante mucho tiempo”. Afirma que, para mantener al día los pagos de deuda externa, Nicolás Maduro le ha hecho default a los venezolanos sometiéndolos a escasez de alimentos, medicinas y productos de todo tipo. No obstante, de cara a las elecciones, considera probable que se busque “un dakazo internacional” que sería el default a la banca extranjera.

Advierte Moisés Naím: “Uno se imagina a Maduro en televisión diciendo que no vamos a darle los dólares a los banqueros imperialistas y se los vamos a dar al pueblo venezolano. Ese discurso lo veo muy posible. De allí en adelante pasa de todo en términos del acceso de Venezuela al financiamiento internacional, el embargo de los activos que tiene la Nación en el extranjero, pero esa historia cabe perfectamente dentro del estilo, el temperamento, los trucos y triquiñuelas que usa este gobierno para engañar a los venezolanos”.

‘Smart’, plegable y de grafeno: adiós vieja tele

Televisores más brillantes y ecológicos, materiales que pueden hacerse plegables y coches que sustituirán a nuestra sala de estar. El destino de la televisión pasa estos días por una auténtica revolución. La llegada de una nueva generación de espectadores y el fin de la televisión lineal son los puntos de inicio de una hoja de ruta que tiene como objetivos la máxima movilidad y la reinvención de contenidos. Estas son las cinco tendencias que marcarán la televisión del futuro.

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OPPENHEIMER: Obama, diga en Latinoamérica lo que dijo en África

ANDRÉS OPPENHEIMERDurante su viaje a África, el presidente Barack Obama dio un poderoso discurso pidiendo a los líderes atrincherados por largo tiempo en el poder que pusieran fin a la corrupción, respetaran la libertad de prensa y dejaran de cambiar la Constitución para mantenerse en el poder indefinidamente. Me pregunto por qué no pronuncia el mismo discurso cuando viaja a Latinoamérica.

Durante su discurso del 28 de julio en la sede de la Unión Africana en Addis Abeba, Etiopia, Obama dijo a los líderes africanos que “nada va a liberar el potencial económico de África más que poner fin al cáncer de la corrupción”.

“La corrupción existe en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos”, agregó. “Pero aquí, en África, la corrupción drena miles de millones de dólares de economías que no pueden permitirse el lujo de perder miles de millones de dólares. Eso es dinero que podría ser utilizado para crear empleos y construir hospitales y escuelas”.

Después de su llamado a los países a tomar acciones en contra de la corrupción, Obama dedicó gran parte de su discurso a pedir que los gobiernos dejen de acosar a los medios independientes, y a los líderes a que no se aferren al poder indefinidamente. Varios de los 50 países miembros de la Unión Africana tienen líderes que han estado en el poder durante una década o más.

“Todos sabemos cuáles son los ingredientes de la democracia real: incluyen elecciones libres y justas, pero también la libertad de expresión y de prensa, la libertad de asociación”, dijo Obama . “Estos derechos son universales. Están escritos en las Constituciones de África”.

“Sin embargo, en este mismo momento, estas mismas libertades son negadas a muchos africanos”, prosiguió. “Cuando se encarcela a periodistas por hacer su trabajo, o los activistas son amenazados por gobiernos que reprimen a la sociedad civil, entonces hay una democracia en nombre, pero no en contenido”.

En la parte más arriesgada de su discurso, Obama dijo que “el progreso democrático de África también está en riesgo cuando los líderes se niegan a hacerse a un lado cuando sus mandatos terminan”.

Mezclando su duro mensaje con humor, le recordó a la audiencia que se acerca él mismo está terminando su segundo mandato, y que él ama su trabajo, pero que bajo la Constitución de Estados Unidos no puede ser reelecto.

“De hecho, creo que soy un buen presidente. Creo que si me presentara de nuevo, volvería a ganar”, bromeó. “Pero no puedo …. La ley es la ley .. Y ninguna persona está por encima de la ley, ni siquiera el Presidente”.

Y concluyó: “Cuando un líder trata de cambiar las reglas en medio del juego solo para permanecer en su cargo, corre el riesgo de inestabilidad y conflictos … A veces ustedes escucharan líderes que dicen, bueno, yo soy la única persona que puede mantener esta nación unida. Si eso es cierto, entonces ese líder no ha logrado construir realmente su nación”.

Mi opinión: Fue un discurso fenomenal que Obama también debería pronunciar en América Latina. No le tomaría ningún trabajo extra: simplemente tendría que literalmente copiar y pegar el texto, y sustituir la palabra “África” ​​por “América Latina”.

En muchos países latinoamericanos, al igual que en África, hay una corrupción endémica, la libertad de prensa se reprime de forma rutinaria, y los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Colombia y varios otros países han cambiado sus Constituciones recientemente para permanecer en el poder por tiempo indefinido.

Cuba, el país con el que Obama acaba de restablecer relaciones diplomáticas, es una dictadura militar hereditaria dirigida por un general del Ejército. No ha habido una elección libre o un canal de televisión independiente en Cuba en más de cinco décadas.

Obama probablemente no se atreve a hacer su discurso de la Unión Africana en América Latina porque hay mucho más comercio e inversiones estadounidenses que están en juego en Latinoamérica. Es cierto que Obama se refirió a estos temas durante la reciente Cumbre de las Américas en Panamá, pero lo hizo mucho más tímidamente que en Addis Abeba esta semana.

Claro que si Obama les dice estas cosas a los presidentes narcisistas-leninistas de la región, ellos a su vez lo acusarían inmediatamente de estar interviniendo en sus asuntos internos y violar su soberanía para perseguir sus presuntos planes “imperialistas”.

Pero después de varios años de líderes corruptos que se esconden detrás de la demagogia nacionalista para justificar sus abusos de poder, mucha gente en varias autocracias de América Latina ya está harta de ser engañada.

Para enfatizar su argumento, Obama solo tendría que repetir lo que dijo en África: los países no necesitan líderes fuertes, sino instituciones fuertes. Y que si un líder dice ser el único que puede mantener a su nación unida, ese líder no ha logrado construir verdaderamente esa nación.

“Oppenheimer Presenta”

No se pierdan el programa “Oppenheimer Presenta”, los domingos a las 9 p.m. en CNN en Español. Twitter @oppenheimera

El testamento de Hugo Chávez

CARTAUna intrascendente pluma oficial se vistió del misterio de los druidas. Como si se tratase de un docto del más allá, ha querido vender la idea de un apócrifo testamento de Hugo Chávez. Asegura que fue escrito cuando el líder de la revolución sintió que la muerte tocaba el manto de su lecho de enfermo desahuciado. El mundo vital del héroe de millones de ingenuos, carcomido por un inesperado enemigo que avanzaba portentosamente mientras el cáncer quebrantaba aquel liderazgo. Aquel que se creía protegido por los inescrutables espíritus de la sabana, cuatro personas fueron supuestamente convocadas para encubrir aquella verdad. Una suerte de orden ultra secreta que prometió guardar silencio y sellar así sus labios con el compromiso del miedo.

El texto es una sarta de enunciados revolucionarios, escrita con la premura de querer ganar algunas canonjías en la mesa que reparte el botín gubernamental.

No sabemos si en realidad hubo algún testamento. De lo que no tenemos duda alguna es que con su muerte prosiguió el saqueo brutal de nuestros recursos. Más de 700 millardos de dólares se evaporaron de manera espectacular. Decrecimos como nación en todos los órdenes. Hoy somos líderes de las peores estadísticas, contamos con la mayor inflación del hemisferio occidental. Nuestra moneda ostenta el récord de ser la más débil en el mundo financiero internacional. Nadie busca hacer transacciones en bolívares fuertes. Convirtieron nuestra divisa en el hazmerreír de la economía global.

La inseguridad nos dejó 25.000 muertes violentas en el 2014. Este año amenaza por establecer una nueva marca en la tasa de homicidios y asaltos a la propiedad. Si hablamos en materia de desabastecimiento solo somos superados por algunos países africanos. Colas kilométricas en las que el venezolano sufre lo indecible para lograr conseguir un producto. Es la multiplicación de la humillación hasta el grado de horadar la dignidad de la persona humana. Son horas de sacrificio en las que nos hemos transformado en víctimas. De la mano del proceso revolucionario nacieron todas esas prácticas indeseables. La galopante corrupción también tiene nombre de bachaco. Los inescrupulosos, con su acción auspiciada por el gobierno, terminan moliendo a los más pobres. Le sirven hambre en el plato al que solo tiene necesidad ancestral. ¡Es el desposeído asaltado por otro de su misma clase…!

En el testamento de Hugo Chávez la corrupción tiene un párrafo aparte. Venezuela es hoy la nación en donde el robo público tiene la protección de una justicia al servicio del asalto. No existe estamento del Estado en el que la malversación no marque el camino. La sustracción descarada de los recursos que genera el petróleo hizo de la elite gobernante unos privilegiados. Se llenaron de propiedades y fabulosas cuentas en el exterior. Se asociaron en los negocios más turbios poniendo en garantía la patria. El narcotráfico consiguió que la impunidad revolucionaria los dejara actuar a sus anchas. La República se transformó, entonces, en paraíso de la droga y sus múltiples conexiones.

La libertad siempre fue un incómodo pasajero para el comandante muerto. Siempre acarició la idea de mantener al país en un puño; el permitir el sano debate le atemorizaba. Sus reglas jamás fueron otras que aquellas en las que un hombre pensara por todos. Un mundo construido en la igualdad de los descerebrados. Seres manipulados, seguidores enfermizos que no se percataran del carácter rastrero de sus ídolos. Una revolución con la impunidad que permite la cobardía…

alexandercambero@hotmail.com

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No al Estado Islámico

Milos AlcalayEl avance científico que viven hoy los habitantes del Siglo XXI, ha dejado cortas las predicciones más vanguardistas de escritores como Julio Verne, y futurólogos de fines del Siglo XIX, dándole un vuelco al potencial de una sociedad planetaria que ha avanzado de manera espectacular en un Mundo con grandes logros en todos los campos, incluyendo en la arena de la política, en la que los nuevos actores se han podido beneficiar del contacto directo con sus militantes o con los ciudadanos en general,  gracias a los aportes de internet unido a la tecnología del Saber, que abre nuevas fronteras de dialogo y de bienestar.

Paradójicamente, mientras el potencial de un futuro lleno de esperanzas irrumpe en las escenas nacional e internacional, en el campo político constatamos que  igualmente ha venido surgiendo el retroceso que nos hace vivir etapas que creíamos superadas para siempre, en las que un primitivismo preocupante suma a millones de habitantes quienes optan por seguir ciegamente a los conductores de nuevos modelos populistas con el odio de la destrucción y del totalitarismo, como se constata en las manifestaciones que rigen los extremismos de uno y otro lado en España y Grecia; al igual que en las nuevas modalidades del autoritarismo en América Latina, África o Asia.

Pero el más grave de todos los modelos primitivos, es el que se vive actualmente en el Medio Oriente, donde ha surgido un “Estado Islámico” que promueve una “Cruzada fundamentalista” que hunde sus raíces  en una supuesta “guerra santa” que existió hace varios siglos, copiando los excesos de la Edad Media. Son abrumadoras las crueles penalidades en contra de los “herejes” que osan no aceptar los dictámenes que ordena el Califato. La comunidad internacional ha visto aterradas escenas de decapitaciones, humillaciones y torturas, en los que las víctimas son los propios musulmanes que definen su fe proclamando los postulados del Profeta Mahoma, pero que como no es una interpretación “ortodoxa” sufren los mismos castigos de cristianos, kurdos, o agnósticos.

La nueva geopolítica del horror impuesta por el Estado Islámico, ha suavizado en cierta medida, la confrontación que durante más de medio siglo los países musulmanes de diferentes modelos políticos, se unían para combatir al Estado de Israel convirtiéndolo en “chivo expiatorio” acusándolo de todos los males en la región. Hoy aparecen las profundas diferencias del odio entre sunnies y chiíes, al que se suman los países que ven con profunda preocupación la irrupción de un Califato sin fronteras y sin moral que pretende acabar por igual a la familia Real que dirige los destinos de Arabia Saudita, o enfrentar a los Ayatolas del Irán, o la República de Erdogan en Turquía, o a los dirigentes de los Emiratos Árabes, o a las autoridades del Irak, o a la sufrida población de Siria  por igual.

A su vez, los millones de desplazados que inundan las poblaciones del Líbano, Jordania, o de la Europa Comunitaria, en especial a Italia, Francia y el Reino Unido, ha llevado a que los dirigentes de los países del mundo se pregunten cómo detener ese retroceso histórico lleno de destrucción que representa el brutal Estado Islámico. America Latina no uede permanecer indiferente ante este drama mundial.

milosalcalay@yahoo.com
@milosalcalay

Arria no se queda callado y le responde a Cabello

Diego E. ArriaLuego de que el presidente de la AN, DiosdadoCabello alertara en su programa de tv “Con el mazo dando”, sobre la existencia de una campaña para desprestigiar al General Vladimir Padrino López -y mencionara a Diego Arria como responsable de la misma-, a continuación presentamos la enfática respuesta del diplomático venezolano:

“Es lógico que un personaje investigado internacionalmente por actividades tan abominables y criminales como el narcotráfico (Diosdado Cabello), busque aliados a ver si lo defienden también a él. Claro que en el caso de Cabello hay una gran diferencia con respecto a Padrino López, pues en su caso los que están detrás de lo que él denomina ‘campaña’ son los Fiscales de Nueva York y del estado de la Florida. NO es ‘campaña’ sino un proceso acucioso de investigación criminal. Curiosamente ‘El General Golpista y Racista’(Vladimir Padrino) no ha comentado ni una sola letra sobre la nota pública que le dirigí y es Cabello quien irrumpe en su defensa.

”Todos sabemos que la única campaña contra “El General Golpista y Racista” es la concebida, dirigida y actuada por el mismo Padrino López.

”Y está tan bien orquestada, que solo es necesario reproducir sus palabras, sus arengas y sus amenazas para notarlo. Debo confesar que cuando las realiza en formato de videos, su campaña resulta incluso más poderosa.Fíjense en su éxito, que hoy en día es el número uno del régimen (claro, debajo del General cubano de turno que le imponen).

”Padrino López, es pues, el exitoso jefe de su propia destrucción, aunque por su soberbia pareciera no estar consciente de ese hecho. Tiene un gran parecido con Diosdado Cabello, en que ambos son sus peores enemigos, pues solo con reproducir lo que dicen públicamente es más que suficiente. Aunque la verdad es que hay que agregar a esta lista a Maduro. No solo el más peligroso sino el más burdo de los tres.

”Si Cabello ejerciera su rol de presidente de la Asamblea Nacional -lo cual no hace- debería haber pedido sanciones contra Padrino por faltas tan graves que, como indica mi amigo el Dr Gustavo Coronel, son clasificables como de traición a la patria.

El Papa en América Latina

Leandro AreaYo pecador, debo confesar, y no es que me complazca, que no me siento ni representado ni satisfecho  con el mensaje eminentemente político y politizado, que no de guía espiritual como esperaba, dejado por su Santidad el Papa Francisco en su más reciente tournée por Suramérica. El norte es el sur.

A lo mejor es que al escucharlo desde Venezuela lo considere y entienda, a pesar del tono apacible de Bergoglio el humano, excesivamente proselitista, populista y hasta emparentado con las peroratas del Socialismo del siglo XXI que, tanto en el fondo como en la forma, lo que ha producido no es más que división, pobreza, sumisión, resentimiento, desamparo y atraso. Jamás conciencia ni riqueza. Sub desarrollo en pleno. ¿No se habrán dado cuenta de ello en el Vaticano o es que es su propio caldo de cultivo?

Intuyo que antes que auxilio espiritual en la fe, la esperanza y la caridad, esta visita Papal ha provocado desconcierto entre la feligresía, no digamos en la chilena con aquello de la salida al mar, más bien ansiosa toda y por doquier de estímulos y orientación religiosa para el amor compañero y solidario, en un mundo cada día más convulso, egoísta, violento, lamentablemente caótico y con la Pachamama en peligro.

Y no es que me caiga mal el Papa que de eso no se trata, lejos de mí para con él una acción que no sea noble, al contrario, pero es que me parece extremadamente propenso y confeso a la familiaridad y cuchicheo con el marxismo y con estos gobiernos izquierdosos de por aquí, creando así antes que claridad y especificidad en la imagen de la iglesia de Cristo, disonancia espiritual en la feligresía a la cual pertenezco, sin que casi se note. Al callar les otorga ¿Qué pensará la oposición ecuatoriana de esta visita? ¿Serán Chávez o Fidel candidatos próximos a la santidad o a la beatificación a cuenta de dictadores populares? Raúl nos dice, guachamarón, que está por convertirse. “Con este Papa sí”. Es que uno ya ni sabe qué pensar o en quién creer o confiar.

A propósito, “Quítense la sotana, funden un partido político”, espetaba aquí el por ahora ya fallecido Comandante Supremo y Eterno, cuando nuestros curas se atrevían a plantársele enfrente ante tanto abuso o despropósito, que no ha sido el caso o ejemplo de Francisco quien no ha osado oponerles ni un reparo siquiera a estos gobernantes llamados izquierdistas, ni ellos a él, que son, adhieren o se aprovechan de lo que se auto define como el Socialismo del siglo XXI, nomenclatura expresada en latín y cobrada en petróleo o en cielo, a pesar de sus escuálidos precios actuales.

Parece más bien venido a hacerles compañía, fiesta o carantoña, y no me extraña, pues como decía mi abuela: maña vieja no es resabio ¿En esto habrá caído también el gobierno de Obama? Santos, el Presidente de Colombia, el que acuñó aquello de “Mi nuevo mejor amigo”, lleva años en eso a cuenta del manguareo con la paz que no llega por fin. Y eso que tiene a la mesa del diálogo allá en La Habana. Viéndolo bien Grecia debería hacer sus maletas y mudarse al Caribe que aquí la vida es más sabrosa.

Lo cierto es que el padre Jorge Mario Bergoglio, argentino él, jesuita y representante de la Teología de la Liberación en su versión gaucha, la Teología del Pueblo, ha venido a ventilar y vendernos lo que es su ideología y de buena parte de la Iglesia a la que representa, que no es otra que la de una declaración de guerra santa a los valores del capitalismo salvaje, diríamos por aquí, la riqueza y el individualismo de los que, contradictoriamente, vive y se enriquece. Dejemos lo del Islam y lo de la guerra entre civilizaciones tranquilo y mientras tanto. Por igual, la perdida de seguidores cristianos en el mundo, producto de la “mundanidad”, el crecimiento en paralelo de la indiferencia y de la competencia religiosa y por ende la imperiosa necesidad de demagogia discursiva para mantener el rebaño y hacerlo crecer. ¡Qué verdad tan inmensa aquella: su reino no era de este mundo!

Ese imaginario que él ofrece, ese producto, no es más que una síntesis simbólica llena de significados y supuestas gratificaciones político-espirituales, que entretejen al marxismo con el cristianismo, donde Jesús y Marx, dicen, se reencuentran a través de una visión y lectura del Evangelio comprometidas, hasta más no poder, con la pobreza y con los pobres, con el pueblo, hasta en las propias armas alzadas.

Por todo esto es que viéndolo bien, no debe resultarnos sorpresivo, fuera de sitio, incongruente o rapaz, el gesto de Evo Morales, Presidente de Bolivia, quien aprovechando la oportunidad, no aprovechándose de ella, faltaba más, que no hacía falta, le pareció de lo más natural y fraterno obsequiarle al Papa el símbolo más representativo de esta unión: un Cristo acunado en la hoz y el martillo, tallado además por otro mártir de la Congregación de Jesús, el padre español Luis (Lucho) Espinal Camp, vilmente asesinado el 22 de marzo de 1980 por miserables y cobardes paramilitares en Bolivia, durante la dictadura de Luis García Meza Tejada. ¿La Cancillería del Vaticano no sabía de antemano de esa talla? Lo dudo luego existo.

En esas militancias anda suelta y comprometida la Iglesia por lo menos desde aquellos tan viejos y tan próximos años 60, digamos que desde el Concilio II para no retornar a la Edad Media, en los que cobra fuerza en su seno la lectura del Evangelio con y desde una narrativa preferencialmente por los pobres, los hambrientos y desheredados de la tierra, que crecen como arroz por el mundo y no se diga aquí. ¿Y quién puede estar en desacuerdo con lo evidente?

Discípulos recientes de esa corriente de pensamiento y acción en nuestro vecindario, y para muestra un botón, lo han sido por ejemplo Camilo Torres, el cura colombiano guerrillero, miembro del Ejército de Liberación Nacional, ELN, muerto en combate en 1966; Ernesto Cardenal, cura, poeta y revolucionario sandinista, miembro del gobierno de Daniel Ortega y ahora, vivo aún, su archienemigo confeso; el Siervo de Dios, el  salvadoreño Obispo y Mártir Oscar Arnulfo Romero asesinado por un francotirador mientras oficiaba una misa, el 24 de marzo de 1980, cantado y contado por el panameño  Rubén Blades en su producción “Buscando América”;  Fernando Lugo, Obispo y Presidente de Paraguay asediado por las pruebas de ADN, y ahora Jorge Mario Bergoglio, hoy Pontífice de la Iglesia Católica y Romana. ¿Obsesionados y todos en común por el poder o contra el poder? Congregación compleja, ambiciosa, perseguida y voluntariosa, ésta la de los discípulos de San Ignacio de Loyola: los Jesuitas.

Viéndolo bien, si me dan a escoger prefiero a aquel curita que después de oficiar la santa misa nos decía “sean justos” y le hacíamos caso.

* Profesor de la UCV

PASANDO LA HOJA / Maduro vs Chávez

MANUEL ISIDRO MOLINA
Lo que la “OLP” trata de extirpar son los implantes robolucionarios de la era Chávez, tiempo en el cual la frontera entre prácticas delictivas y la supuesta “lucha revolucionaria” se hizo tan tenue que terminó borrada a manos de verdaderas mafias que lo invadieron todo: pensiones del Seguro Social, viviendas, fincas, cooperativas, vehículos, créditos industriales y comerciales, ayudas sociales, etc.
Primero fue el MVR y luego el Psuv, y sus aliados: bastaba con enfranelarse para malandrear impunemente con armas y dinero público (robado) a manos llenas, desde Lina Ron, Bernal, Barreto, los “Tupa” y “Alexis Vive” hasta las mafias financieras que se robaron media Venezuela desde el BCV y MinFinanzas, junto con los asquerosos civiles y militares que desde los altos cargos públicos se dedicaron a enriquecerse, como nunca antes había ocurrido en Venezuela. Todos los pillos públicos y privados que hemos tenido desde 1830 a 1998, se quedaron en pañales, simples robagallinas.
Maduro no puede con esa parte del legado de Chávez, se lo está comiendo, es una hiedra de mil cabezas que acabó con la moral pública, pulverizó la economía y descargó sobre el pueblo el volcán de calamidades que ya no soportamos, y hace insostenible al gobierno. Es decir, sus propias mafias “chavistas” están acabando con el gobierno de Maduro.
En este match Maduro vs Chávez, va ganando el difunto exaltado a deidad por una propaganda atosigante y ridícula. O comienza a cortar cabezas entre los mafiosos chavistas que arruinaron a Venezuela, o se hunde sin retorno en este lodazal, tarde o temprano. Nadie sabe.
EL CONFESIONARIO
·       ALCEDO MORA Y LOS HERMANOS VERGEL siguen desaparecidos desde finales de febrero y comienzos de marzo. Por desidia del Cicpc y la Fiscalía del Ministerio Público en Mérida, las investigaciones comenzaron casi quince días después de sus desapariciones forzadas. Nada hicieron. Los jefes inmediatos de Alcedo: el secretario de gobierno, Luis Martínez, y el gobernador Alexis Ramírez hicieron mutis y mostraron parálisis cerebral y motora, lo tomaron como si no fuera con ellos, miserablemente.
·       HOY DEL CASO DE ALCEDO MORA, cumplidos cinco meses de aquel trágico viernes 27 de febrero, nada concreto se sabe. Sus hijos y demás familiares han sido persistentes en la denuncia, con el apoyo de compañeros de lucha de Alcedo y amigos que levantamos nuestras voces desde diversos rincones de Venezuela. No han valido las palabras empeñadas de Luisa Ortega Díaz y Tareck William Saab, ambos amigos y compañeros de lucha de Alcedo.
·       ES INCREÍBLE E INACEPTABLE que Alcedo Mora y los hermanos Vergel se hayan “hecho humo” y las autoridades sigan su vida rutinaria, sin ningún empeño especial. Seguimos unidos en torno a los hijos y otros familiares de Alcedo Mora, exigiendo celeridad en las investigaciones criminales y el establecimiento de coordinación de inteligencia con las autoridades colombianas, por la sospecha de que los secuestrados, uno venezolano y los otros dos colombianos, hayan podido ser secuestrados por bandas paramilitares y trasladados a territorio de Colombia, como es costumbre de tan sanguinarios delincuentes que operan impunemente en territorio venezolano. ¡No más desidia!
·       ESTAFA “EN CONCURSO REAL” EN FUERTE TIUNA conocen la Fiscalía 146 y el Tribunal 48  de Primera Instancia en Funciones de Control del Área Metropolitana de Caracas (Exp. No. 19144-15). Las víctimas se dejaron de pendejadas y procedieron a denunciar a los directivos de la “Fundación Tiuna Caracas”, encabezada por Erika Rafaela Fernández Brandt su grupo: Balbino III Rodriguez Alcila, José Alberto Moreira Brito, Jofre Esteban Hernández Betancourt y Luisa Herminia Meza Jerez. Modus operandi: supuesta venta de carros, camionetas y motocicletas, que los complotados mostraban a sus víctimas en áreas de Fuerte Tiuna, Ministerio de la Defensa, Caracas.
·       LAS VÍCTIMAS FUERON ATRAÍDAS con ofertas engañosas para que como dicen popularmente “se bajaran de la mula” con cuotas iniciales y gastos por trámites para la adquisición de vehículos. La lista es larga, y aspiran que el tribunal actúe con celeridad contra los estafadores.
·       OTRA VAGABUNDERÍA ocurre en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, Maiquetía, donde los arrendatarios de los locales comerciales de los terminales nacional e internacional, son víctimas de extorsión por parte de quienes disfrutan del “pote aeroportuario”.
·       LA ADMINISTRACIÓN AEROPORTUARIA les aumenta en forma exorbitante los cánones de arrendamiento, y encima les están cobrando hasta seiscientos mil bolívares (Bs. 600.000,oo) por debajo de cuerda (extorsión) para renovarles los contratos. Aunque la mayoría de los comerciantes son familiares o testaferros de militares activos y retirados, los del clan Cabello se les afincan inmisericordemente.
·        EXPLOTA  LA  CRISIS  DEL  PSUV- BARINAS, con el lanzamiento de Abundio Sánchez, ex alcalde de la capital barinesa, a la Asamblea Nacional con apoyo de la oposición. El gobernador Adán Chávez, viene de ser derrotado por su hermano Argenis en las primarias del 28 de junio, y su gestión es muy criticada “por su prepotencia e ineficiencia”, mientras cada vez son más evidentes sus inclinaciones por la dolce vita, lo que le ha acumulado críticas serias a su conducta personal.
·       MARÍA GABRIELA CHÁVEZ podría encabezar la lista de candidatos del Psuv a la Asamblea Nacional por Barinas, si las evaluaciones en curso por parte de sus entornos venezolano y cubano culminan provechosas para los planes presidenciales 2018. Esa eventualidad colocaría a Nicolás Maduro como presidente de transición, y le enfriaría los ímpetus descabellados a Diosdado. ¡Tremendo enredo, caballero! Mis fuentes no dan tregua, están muy dispersas geográficamente y atentas al secretismo político del eje La Habana-Caracas.
·       BANDA ARMADA ROBOLUCIONARIA habría intentado obstruir la caravana que transportaba a senadores españoles que recientemente estuvieron en Caracas: “Hubo un incidente en el que agentes del Sebin repelió a los complotados… Fueron miembros de un colectivo, afines a Bernal. Ocurrió cuando los senadores se retiraban de una cena oficial ofrecida por el embajador de España”.
·       ¡MALANDRISMO PURO, CABALLERO! Es arrecho, el trasnocho dieciochesco de estas bandas armadas parapoliciales apadrinadas, armadas y encubiertas por factores de gobierno.
·       PARA LOS PELOS, esta información: “Mucho malestar entre funcionarios del Banco Central de Venezuela (BCV), no hay ni medio dólar para pagar lo más elemental que es salud y alimentación, tienen todo parado. Solo se procesa lo que viene de Marco Torres a través de Rocco, y este cobra Bs. 15 por dólar Cencoex con Fanny… José David cobra Bs. 20, igual que Lloreda, Fariñas, Tovar y ‘El Chino’. Así que tienen paralizada la economía, no le cumplen a las empresas, no les cancelan divisas desde septiembre 2014… En Alimentación Osorio está rompiendo la piñata”. Es decir, estos codiciosos corruptos están “raspando la olla”, mientras el pueblo sufre las consecuencias: escasez, inflación galopante, especulación, caída abrupta de la producción, desempleo, pulverización del bolívar y los salarios.
·       SI EL PRESIDENTE MADURO NO CAMBIA el Gabinete Económico y el Directorio del BCV, a alguien le van a quemar “el rabo de paja”. Los conatos de insurrección popular que vienen ocurriendo a las puertas de algunos centros de Mercal, Bicentenarios y almacenes privados, como explotó el viernes pasado en San Félix (Guayana) no son juegos: La gente está molesta, irritada, arrecha, descorazonada, malhumorada, y no estará tranquila por mucho tiempo.
·       CRÍTICA SITUACIÓN SE VIVE EN MÉRIDA, como en muchas otras regiones del país. Todo escasea: gas doméstico, pañales, desodorantes, jabones, café, azúcar, carne, pollo, pan, pastas, repuestos automotrices, cauchos; y los precios empobrecieron a esa bella región andina. El turismo quedó para los ricos y corruptos adinerados.
·       PACTARON “PROTECCIÓN DEFINITIVA” para Manuel Barroso, Carlos Aguilera, Samar López, Diego Salazar y Armando Capriles, entre otros. No entiendo bien qué es “protección definitiva”, pero creo que es impunidad total hasta que salgan del gobierno. Les recomiendo leerse el artículo XXX de la Constitución viogente. Saltarán como ratas barco, y dirán que son “perseguidos políticos”. ¿Les suena?
@manuelisidro21 – @manuelisidroXXI


* Ex presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela 
* Licenciado en Comunicación Social – Universidad Central de Venezuela 
* Especialista en Ciencia Política – Universidad Simón Bolívar 
* Columnista del semanario LA RAZÓN  
* Asesor en análisis de entorno político y social.   

Huir con infantil disimulo, haciendo el aguaje de que se va de frente, sería la fórmula de escapar dejando el pelero, según se deduciría de pifias de funcionarios de la República Bolivariana (RB), tras la serie de enredos que embotan sus cabezas. Esa arriesgada maniobra se probaría en medio de desesperos polìticos en otros lugares, donde recibiría el nombre de “Laurello” en homenaje a Martin Emmerling, nacido en Nuremberg (Alemania) en 1885, y quien andaba hacia delante mientras miraba hacia atrás. Éste había comenzado a demostrar su extraña habilidad en Europa, y en 1921 llegó a EEUU donde constituiría atracción del Coney Island.
Por Josué Fernández Alvarado
http://comunicadorcorporativo.blogspot.com/

El drama de los gobernantes de la “RB” entraría en complicaciones, en pleno desarrollo, con el ingreso en puertas a la lista repudiada internacionalmente de funcionarios de narco-estados, debido a la acumulación de denuncias originadas por el militar retirado Eladio Aponte, quien ya se sabía que serviría de valioso apoyo incondicional en el Tribunal Supremo de Justicia. Si tales imputaciones fueran menores, igualmente se les mencionaría como ejecutores de terrorismo judicial, y persecución inhumana de personas acusadas como enemigas del régimen, sin pruebas que lo demostraran. Dentro del país, no se pondrían en claro esos graves señalamientos contra jefes militares y dirigentes oficialistas, de acuerdo con la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, al anunciar que su despacho no abriría una investigación por considerar que las declaraciones del ex magistrado “no eran suficientes”.
Sin embargo, en menos de nada, la prensa traería a sus primeras páginas al gobernador de Portuguesa, Wilmar Castro, validando las declaraciones del ex magistrado al afirmar que “Este señor (Aponte Aponte) sabe cosas y puede decirlas”. Y la libreta de los periodistas se seguiría llenando allí, al escuchar de la misma fuente sus incitaciones al delito -al parecer carente de temores a expedientes de la Fiscalía General de la República-, llamando a “hacerle huelga a Henri Falcón (gobernador de Lara), hay que hacerle huelga a Pablo Pérez (Zulia), hay que hacerle huelga al malandro majunche de Miranda (Henrique Capriles), que no está gobernando”.
En una de esas de aclarar para oscurecer, Wilmar Castro antes había referido sus presunciones de “muertes selectivas” en los asesinatos de dos personajes de notoriedad en la “RB”, la de Jesús Aguilarte, ex gobernador de Apure, y la del general retirado Wilmer Moreno, quien fue cercano colaborador en inteligencia militar gubernamental. Pero, el calificado vocero causaría el mayor impacto público al revelar que el partido del gobierno se prepara para tres escenarios con miras a las elecciones del 7-0: “Con un (Hugo) Chávez debilitado, sin Chávez y la suspensión de los comicios”, debido al clima político”.
A partir de entonces, cabrían menos dudas aún sobre las conspiraciones de militares en Cuba para definir una eventual interrupción del “proceso” que sufre la “RB” con otro capítulo de “gorilas” acorde a la tradición de dictaduras latinoamericanas. Dilma Rousseff y Cristina Kirchner negarían su apoyo a esa aventura. En onda preocupante también andaría China, la cual “corre el riesgo de perder miles de millones de dólares si Venezuela se desestabiliza, y a largo plazo teme perder la actual relación preferencial que tiene con Caracas si el gobierno cambia y Venezuela comienza a mirar a otros lugares…” así lo contarían en documentos filtrados de WikiLeaks.

EEUU / Criminales, pandilleros, racistas y neonazis infiltraron el Ejército

Cuando George W. Bush emprendió las guerras de Irak y Afganistán, el Pentágono necesitó urgentemente más reclutas. Los criterios de selección cayeron en picado y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos fueron tomadas por criminales, pandilleros, racistas, etc.
Algunos de ellos trataban de huir de sus problemas de la vida civil, otros entraron en el Ejército o en el Cuerpo de Marines por indicación de los cabecillas de sus bandas para aprender a matar… El FBI dijo que estos sujetos representan una amenaza sin precedentes para la Policía y los ciudadanos. Qué peligros entraña la contratación descontrolada lo revela el portal Lenta.ru.
El 17 de mayo de 2015, miembros de dos importantes pandillas de moteros que operan en el territorio de Texas, los Bandidos y los Cossacks, se reunieron en un restaurante. Muy pronto se oyeron los primeros disparos: un ‘cosaco’ y un ‘bandido’ no fueron capaces de compartir un lugar en aparcamiento. En el tiroteo, que terminó con 9 muertos y 18 heridos, participó la Policía.
Al día siguiente la Policía informó de que los ‘bandidos’ que estaban haciendo el servicio militar habían prometido vengarse de los agentes. Según los detectives, los moteros ‘uniformados’ habían obtenido granadas y explosivo C4 directamente de los almacenes del Ejército… Se habían alistado siguiendo las órdenes de sus líderes para hacerse con armas, recibir un entrenamiento especial y obtener acceso a información secreta.

Racistas uniformados

Hasta mediados de la década de 1980 el Ejército solía hacer la vista gorda con los antecedentes penales de los candidatos. Tampoco les importaban sus ‘peculiares’ puntos de vista sobre la relación entre razas. Bastaba con no ser pacifista, comunista o anarquista.
El racismo en el Ejército, la Armada y la Infantería de Marina prosperaba y florecía. “El racismo entre los infantes de Marina es una cosa común y normal. Comienza desde el primer día del servicio y se cultiva continuamente. Los compañeros de servicio y oficiales de alto rango se refieren a los afroamericanos como ‘niggers’. En muchas paredes aparecen pegatinas del Ku Klux Klan”, contaban activistas por los derechos de los afroamericanos de la época.
La situación cambió en 1986. El entonces secretario de Defensa, Caspar Weinberger, emitió una directiva que prohibió el ingreso en el servicio militar de reclutas que apoyaran la “supremacía blanca, el neonazismo” o que pertenecieran “a un grupo que se adhiera a criterios abiertamente discriminatorios”. Los reclutadores comenzaron a prestar atención a los tatuajes de los reclutas, a interesarse por sus opiniones políticas, y las cosas mejoraron: el Ejército poco a poco se fue limpiando de racistas y matones. Aunque tampoco se pudieron evitar por completo los incidentes: por ejemplo, en 1995, dos soldados de la 82.ª División Aerotransportada fueron condenados a cadena perpetua por el asesinato de una pareja afroamericana por motivación racial.

Hicieron falta más reclutas…

No obstante, más tarde el presidente George W. Bush comenzó sus guerras en Afganistán e Irak. Los generales estadounidenses trazaron planes titánicos para utilizar contra Saddam Hussein un ejército de casi 300.000 personas, pero la maquinaria militar de EE.UU. tuvo dificultades para reclutar personal adicional.
De repente se encontró que aunque dos tercios de los hombres estadounidenses apoyaban las operaciones militares en Afganistán e Irak, solo un tercio de los reclutas potenciales reunieron todos los requisitos para ingresar en las filas. A medida que avanzaba la guerra, esta perdía apoyos y aumentaban los problemas de reclutamiento.
Como resultado natural de estos problemas se rebajaron los requisitos para los reclutas y la peor consecuencia de esta medida fue que el Ejército quedó inundado de miembros de pandillas callejeras: ‘blancas’, ‘negras’, ‘latinas’, ‘interraciales’, etc.
El periodista estadounidense Matt Kennard en su libro ‘El ejército irregular: cómo los militares de EE.UU. reclutaron neonazis, pandilleros y criminales para la guerra contra el terror’ (‘Irregular Army: How the US Military Recruited Neo-Nazis, Gangs, and Criminals to Fight the War on Terror’) menciona el testimonio de un sargento que estuvo dos veces cumpliendo misiones en Kuwait e Irak. De acuerdo con las estimaciones del sargento, los miembros de las pandillas callejeras representan alrededor del 10% del total del personal de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.
Las cifras oficiales son mucho más bajas: solo alrededor de 1%-2%, pero esto significa que unos 15.000-30.000 pandilleros tienen acceso a armas y a entrenamiento para matar.
El Palm Centre, una unidad oficial de investigación de la Universidad de California en Santa Bárbara, resumió sus resultados como sigue: “Los datos indican que desde 2003 hasta 2006, los militares permitieron que 4.230 criminales se alistaran bajo el programa de ‘dispensas morales’… Además, se permitió que 43.977 individuos condenados por actos graves como asaltos se alistaran bajo el programa de dispensas morales durante ese periodo, así como 58.561 culpables de consumo de drogas ilegales. En el Ejército, las ofensas permisibles incluyen amenazas terroristas, asesinatos, y secuestros”.
El periodista Matt Kennard documenta el caso de otro veterano de Irak, Forrest Fogarty, cantante del grupo Attack, que sirvió en la Policía militar en el periodo 2005-2006. “Iba a luchar dos veces al mes porque soy un nazi y me gusta disparar a los árabes. No tengo nada que ocultar”, confesó Fogarty.
Antes de partir a su destino en Irak, Fogarty se inscribió en Hammerskin Nation, “descrita por la Liga contra la Difamación como el ‘grupo de skinheads nazis más violento y mejor organizado en EE.UU.'”.
Aunque su novia trató de frustrar su partida presentando a sus superiores fotografías de Fogarty en manifestaciones neonazis y actuaciones de su grupo de rock nazi, el joven representó bien su papel frente al comité militar asignado para analizar las circunstancias: “Simplemente lo negué y dije que mi novia era una zorra despechada, lo que es verdad”.

Situación actual

Después de que el Ejército de los Estados Unidos abandonara Irak y anunciara la inminente retirada de Afganistán, la situación mejoró notablemente ya que la selección de personal militar dejó de ser indiscriminada.
Sin embargo, una gran parte del trabajo del Ejército la están haciendo compañías militares privadas, como Academi, una empresa militar privada de EE.UU. conocida anteriormente como ‘Blackwater‘.
Este fácilmente podría uno de los casos en los que es peor el remedio que la enfermedad, ya que ingresar en estas compañías y tener acceso a armas y entrenamiento es mucho más sencillo que alistarse en el Ejército.
http://actualidad.rt.com/actualidad/181633-bastardos-gloria-ejercito-eeuu

Huir con infantil disimulo, haciendo el aguaje de que se va de frente, sería la fórmula de escapar dejando el pelero, según se deduciría de pifias de funcionarios de la República Bolivariana (RB), tras la serie de enredos que embotan sus cabezas. Esa arriesgada maniobra se probaría en medio de desesperos polìticos en otros lugares, donde recibiría el nombre de “Laurello” en homenaje a Martin Emmerling, nacido en Nuremberg (Alemania) en 1885, y quien andaba hacia delante mientras miraba hacia atrás. Éste había comenzado a demostrar su extraña habilidad en Europa, y en 1921 llegó a EEUU donde constituiría atracción del Coney Island.
Por Josué Fernández Alvarado
http://comunicadorcorporativo.blogspot.com/

El drama de los gobernantes de la “RB” entraría en complicaciones, en pleno desarrollo, con el ingreso en puertas a la lista repudiada internacionalmente de funcionarios de narco-estados, debido a la acumulación de denuncias originadas por el militar retirado Eladio Aponte, quien ya se sabía que serviría de valioso apoyo incondicional en el Tribunal Supremo de Justicia. Si tales imputaciones fueran menores, igualmente se les mencionaría como ejecutores de terrorismo judicial, y persecución inhumana de personas acusadas como enemigas del régimen, sin pruebas que lo demostraran. Dentro del país, no se pondrían en claro esos graves señalamientos contra jefes militares y dirigentes oficialistas, de acuerdo con la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, al anunciar que su despacho no abriría una investigación por considerar que las declaraciones del ex magistrado “no eran suficientes”.
Sin embargo, en menos de nada, la prensa traería a sus primeras páginas al gobernador de Portuguesa, Wilmar Castro, validando las declaraciones del ex magistrado al afirmar que “Este señor (Aponte Aponte) sabe cosas y puede decirlas”. Y la libreta de los periodistas se seguiría llenando allí, al escuchar de la misma fuente sus incitaciones al delito -al parecer carente de temores a expedientes de la Fiscalía General de la República-, llamando a “hacerle huelga a Henri Falcón (gobernador de Lara), hay que hacerle huelga a Pablo Pérez (Zulia), hay que hacerle huelga al malandro majunche de Miranda (Henrique Capriles), que no está gobernando”.
En una de esas de aclarar para oscurecer, Wilmar Castro antes había referido sus presunciones de “muertes selectivas” en los asesinatos de dos personajes de notoriedad en la “RB”, la de Jesús Aguilarte, ex gobernador de Apure, y la del general retirado Wilmer Moreno, quien fue cercano colaborador en inteligencia militar gubernamental. Pero, el calificado vocero causaría el mayor impacto público al revelar que el partido del gobierno se prepara para tres escenarios con miras a las elecciones del 7-0: “Con un (Hugo) Chávez debilitado, sin Chávez y la suspensión de los comicios”, debido al clima político”.
A partir de entonces, cabrían menos dudas aún sobre las conspiraciones de militares en Cuba para definir una eventual interrupción del “proceso” que sufre la “RB” con otro capítulo de “gorilas” acorde a la tradición de dictaduras latinoamericanas. Dilma Rousseff y Cristina Kirchner negarían su apoyo a esa aventura. En onda preocupante también andaría China, la cual “corre el riesgo de perder miles de millones de dólares si Venezuela se desestabiliza, y a largo plazo teme perder la actual relación preferencial que tiene con Caracas si el gobierno cambia y Venezuela comienza a mirar a otros lugares…” así lo contarían en documentos filtrados de WikiLeaks.

Me cansé de votar

José Domingo BlancoHace pocos días, un amigo me escribió para enumerarme las razones por las cuales no va a votar en las próximas elecciones. Y eso suponiendo que haya comicios. Además, me aseguraba categóricamente que no es abstencionista, que es un creyente fiel de las elecciones -porque es un demócrata a carta cabal- convencido por completo de que son las votaciones “aspecto fundamental de todo sistema que quiera tildarse de democrático”; a la par, por supuesto, de la tan cacareada independencia de los poderes, la manoseada descentralización y la burlada alternabilidad. Pero, resulta que para votar, mi amigo exigía que su voto tuviese valor. Me insistía en la ecuación: una persona igual a un voto. “Necesito completa garantía de que mi voto no va a ser manipulado y que, de verdad, sea secreto”. Es más, mi amigo fue enfático al insistir que ama la democracia y la libertad. Que siempre ha creído en los partidos políticos a los que, de hecho me consta, ha ayudado; porque, sin ellos es imposible que exista la democracia.

 

Lo que pasa –y es que de esto, mi apreciado amigo está “hasta la coronilla”- es que hay suficientes motivos para no creer en los politiqueros de oficio que han terminado convirtiéndose en los grandes caciques de los partidos políticos de nuestro país. Y me explicaba que se niega a votar porque en este, nuestro país, no existe democracia desde hace muchísimos años. Porque es más que evidente –y los ejemplos corren por las calles- que vivimos en un sistema militarista y totalitario que se maneja desde Cuba, al antojo de los perversos hermanos Castro y sus socios.

 

Mi amigo no quiere votar porque nuestro país no es libre. Y no es libre porque no es independiente. Y está sometido a esa sangrienta dictadura de los vivarachos, oportunistas de turno y mequetrefes cubanos. Además, me insistía en su misiva, que se niega a votar porque no se siente representado por los grandes califas de la MUD. No lo convencen los socios y propietarios de los partidos políticos que hacen vida en la Mesa de la Unidad que, a su parecer, sólo ha servido para legitimar el régimen Castro-comunista “ilegal e ilegítimo”. Y se preguntaba mi amigo algo que yo también le he preguntado en más de una ocasión a esos presidentes eternos de partidos emblemáticos de nuestro país. Recuerdo una vez, entrevistando a Andrés Velásquez, le pregunté cuándo iba a haber elecciones en la Causa R para elegir nuevos cuadros directivos. No supo responderme porque, desde hace muchísimos años, desde el surgimiento del partido, Andrés Velázquez, es el partido. Por eso, tengo que concederle razón a mi amigo cuando nos exhorta a sacar la cuenta de los años que lleva Ramos Allup ostentando el cargo de Secretario General de AD. O Julio Borges, de Primero Justicia, quien no ha dado el primer paso para convocar a unas democráticas y verdaderas elecciones en su organización.

 

Y sigue mi amigo esgrimiendo contundentes razones para no ejercer su derecho democrático y expresando su total desencanto. No votará mientras en el país exista un CNE que nunca ha sido independiente y es el organismo electoral de Miraflores y el PSUV. Un Consejo Nacional Electoral donde sus 23 jefes regionales, están inscritos en el partido de gobierno; así como el Consultor Jurídico y los técnicos que manejan el “antisistema” electoral, incluyendo la sala de totalización.

 

No votará porque el REP, a su juicio, está amañado y envenenado. Donde se ha demostrado, en pasadas elecciones, que han fabricado hasta cinco millones de votos fantasmas, lo que les da el caldo de cultivo al CNE y al PSUV –que al final, son lo mismo- para manejar las cifras a su antojo y armar, de nuevo, un gran fraude. No quiere votar porque está cansado de escuchar a la MUD decir que tiene cubiertas el ciento de las mesas electorales, y sólo han llegado al 70 por ciento en pasados comicios y, en el interior del país, no ha existido ni siquiera representación, en algunos centros.

 

Mi amigo se niega a votar hasta tanto sigan incorporando milicianos al Plan República porque son fichas del régimen, tarifados del gobierno, dispuestos a velar por los votos del PSUV. No ejercerá su derecho al voto hasta que el Plan República se limite sólo al resguardo exterior de los centros electorales porque son militares leales al gobierno y a Chávez.

 

No va a votar hasta que se respeten los horarios de las votaciones, sin prórrogas caprichosas a criterio del CNE, extensiones que sólo buscan favorecer a los candidatos del régimen. Mi amigo no quiere votar hasta que permitan la participación como veedores, a organismos como la OEA, ONU, Unión Europea, ONG´s de Derechos Humanos, a las que Maduro les tiene tanto culillo.

 

Y mi amigo alega, contundentemente, una razón que yo he venido recalcando desde hace muchísimo tiempo. No se trata de rogar por condiciones mínimas: la cuestión es exigir, a viva voz, y lograr las condiciones plenas, necesarias en cualquier evento electoral transparente, serio y democrático. De lo contrario, el fraude está de antojitos. ¿Por qué la MUD no exige condiciones y llama desesperadamente a votar? Por eso, es que los tildan de colaboracionistas del régimen. Con este escenario, nada favorece y propicia el libre ejercicio del voto.

 

Y finaliza mi amigo diciendo que cada quien es libre de votar y hacer lo que su conciencia le dicte; pero votar, sin estas condiciones mínimas, será como presenciar de nuevo, la crónica de un fraude anunciado.

 

mingo.blanco@gmail.com

@mingo_1

Un palillo de dientes

Rafael PoleoLo que esta ocurriendo a Venezuela es demasiado grave para manejarlo en términos de política común, la que se pueden permitir los pueblos que no han cometido errores tan graves como el que los venezolanos cometieron en 1998, cuando hicieron presidente a un muchacho que evidentemente tenia la cabeza llena de basura. En cosa de meses Venezuela habrá caído en penuria extrema, sin alimentos, medicinas y servicios elementales.

No existe ni la más remota posibilidad de que los actuales gobernantes reaccionen frente esta  situación. Si no fueron capaces de manejar el país cuando el dinero desbordaba, ¿qué se puede esperar que hagan ahora? para colmo, no tenemos el recurso que salvó a Chile cuando sus Fuerzas Armadas asumieron la responsabilidad de reorientar una nación que, como Venezuela hoy, estaba al borde de la africanización. Advirtiendo que la situación de Chile cuando esa intervención providencial se produjo no era ni remotamente tan grave como la de la Venezuela actual. (subrayado nuestro FP)

El ajetreo electoral no debe distraernos al punto de ignorar esta realidad. Venezuela caerá en u caos que requerirá la intervención  internacional como en el caso de una catástrofe natural de enorme magnitud. Cuando eso ocurra, un palillo de dientes, será más poderoso que el mazo de Diosdado

 

Rafael Poleo (Corto y Profundo)

El Nuevo País, miércoles 29 de julio 2015

 

¡LO PEOR ESTÁ POR VENIR! Crisis Group: “Crisis en Venezuela amenaza con convertirse en una tragedia”

crisisLa organización International Crisis Group (ICG) advirtió hoy de que la “crisis amenaza con convertirse en una tragedia” en Venezuela y llamó a los países de la región a involucrarse activamente en la búsqueda de soluciones, publica Noticiero Digital

“A la gran mayoría de los venezolanos les resulta hoy imposible obtener suficientes alimentos o garantizar su salud”, señala ICG en un nuevo informe sobre la situación en Venezuela difundido hoy.

La organización especializada en prevenir conflictos esboza en el informe un panorama político marcado por el antagonismo y la falta de diálogo entre el Gobierno y oposición, la “erosión” de la democracia y unas cruciales elecciones legislativas en diciembre, en las que se presume que el descontento va a pesar en los resultados.

El panorama económico, dominado por la baja del precio del petróleo, muestra, según ICG, recesión, una elevada inflación y un fuerte endeudamiento, con acuciantes compromisos de pago.

Pero el objetivo central del estudio “Venezuela: Un desastre evitable” es exponer la “emergencia médica”, el “declive de la producción” y la “pobreza y el hambre” y recomendar algunas líneas de actuación al Gobierno, la oposición y la comunidad internacional.

Al ser preguntado por Efe si no teme que este nuevo informe sea tachado de “exagerado”, Javier Ciurlizza, responsable de ICG para América Latina, dijo hoy que objetivamente la situación ha empeorado respecto a la reflejada en anteriores informes.

“La polarización política se ha acentuado, con el agravante que hoy Venezuela no cuenta con los ingentes recursos económicos derivados de la bonanza de los precios del petróleo, que permitía sortear las crisis políticas aumentando el gasto social”, señala.

“Por eso, ahora decimos que la combinación del declive económico, las carencias sociales y la falta de diálogo político confluyen a una crisis más difícil de controlar y con menos opciones para las partes”, agregó.

Para la organización con oficina para América Latina en Bogotá, “el descenso pronunciado de los ingresos reales, la marcada escasez de alimentos, medicamentos y otros productos básicos, junto con el colapso de los servicios sanitarios” son señales de “un problema social inminente”.

“Si no se aborda rápidamente de forma contundente, se convertirá en una grave crisis humanitaria, con un impacto sísmico en la política y la sociedad”, subraya.

Tras señalar que esta situación es el “resultado de malas decisiones políticas, incompetencia y corrupción”, ICG opina que “aún hay tiempo para evitar sus peores consecuencias”.

Los países vecinos y organismos regionales como Unasur deben actuar, no solo por razones humanitarias, sino también “prácticas”.

“El colapso de la infraestructura de salud y bienestar social probablemente dificulte aún más el manejo del conflicto político, y podría derivar en una mayor erosión de la democracia y una creciente probabilidad de violencia política. Esto a su vez podría tener repercusiones más allá de las fronteras de Venezuela”, dice.

Entre los riesgos potenciales menciona una “migración económica y política a gran escala”, “la propagación de enfermedades y la proliferación del crimen organizado”.

Pero, además, advierte del peligro de “un caótico default (cese de pagos) de la deuda externa” venezolana, con consecuencias para los países del programa Petrocaribe y los que son proveedores de la otrora opulenta Venezuela, especialmente Colombia.

El primer paso con vistas a evitar una tragedia debería ser, según ICG, que el Gobierno admita los problemas, seguido del desmantelamiento del sistema de control de cambios y de la búsqueda de un apoyo amplio para implantar un programa de emergencia que restaure el equilibrio económico y proteja a los más vulnerables.

En el caso de que se logre abrir un diálogo político, la prioridad debe ser concertar acciones para garantizar el suministro básico a los más necesitados y un sistema de bienestar social libre de intervención o manipulación partidista.

La oposición, por su parte, debe “resistir la tentación de sumar puntos políticos” y presentar una clara agenda de reformas económicas y sociales.

Para ICG, el papel de los vecinos de Venezuela y la comunidad internacional en general es claro: “Deben abandonar su renuencia a actuar y presionar explícitamente para que se restaure el Estado de derecho y los contrapesos y equilibrios institucionales, empezando por la estricta supervisión de las elecciones parlamentarias”.

También deberían ayudar a “aliviar los costos sociales de la actual crisis ofreciendo alimento y ayuda médica y presionando para que se reconozcan y se controlen las epidemias”.

“El Gobierno venezolano no está garantizando un nivel mínimo y aceptable de atención médica a la población, como exigen la constitución y los estándares internacionales”, y eso “ya está costando vidas”, alerta ICG.

En cuanto a la alimentación, la organización internacional señala que Venezuela “no se enfrenta a una hambruna, pero las mejoras en materia de pobreza y nutrición que se lograron entre 2003 y 2012 se han desgastado casi por completo y el bienestar de la población se está deteriorando drásticamente”. EFE

 

Venezuela, República Federal (V)

Por Luis Manuel Aguana

Uno de los miedos más comunes que nos quieren infundir aquellos quienes se oponen a la tesis de la descentralización del poder político, es que se resucitara el caudillismo regional cuya muerte aseguro la “paz de los cementerios” de la República de Juan Vicente Gómez.

En efecto, Venezuela era un caos a principios del siglo XX. Los  caudillismos habían hecho su trabajo de mantener la Republica separada y desconectada, en manos de los herederos de la Guerra Federal del siglo XIX.

Cada provincia era una suerte de territorio feudal, propiedad de personajes cuyo generalato no provenía de ninguna academia militar sino que se había peleado y reclamado desde la Guerra de Independencia.

La prioridad de Juan Vicente de Gómez al acceder el poder fue acabar con cada uno de ellos y centralizar el poder en un solo lugar, sus propias manos, convirtiendo a Venezuela en un único feudo bajo su control, más manejable, creando en el camino las instituciones de alcance nacional necesarias para controlar el territorio, utilizando  gobiernos locales impuestos desde el centro del poder. Nacieron desde allí unas Fuerzas Armadas Nacionales, un sistema de hacienda pública, y en general todas aquellas instituciones que identifican ahora un Estado moderno.

Llegado el dinero del petróleo, se consolido ese modelo de control político del país desde un centro, con las ventajas y desventajas que eso conlleva, al punto que todavía existen defensores de ese modelo que funciona en tanto y en cuanto existan los recursos para mantenerlo.

Todavía existen personas que recuerdan esa época de la barbarie gomecista. Y aquellos que no la conozcan, basta que se lean la obra de Rómulo Gallegos y Arturo Uslar Pietri. Es por eso que se preguntan ¿Volver a eso? ¿Una constituyente para entregarles el poder a 24 caudillos regionales para que de nuevo hagan sus feudos, sin ningún control? ¿Entrar en una escalada separatista? ¿Retrotraernos al siglo XIX y principios del XX?

Veamos con calma como se come eso. Aunque el detalle lo pueden encontrar en el texto del Proyecto País Venezuela (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/), intentare en este corto espacio, no de convencer a quienes no quieren ser convencidos, sino a ilustrar a quienes entran por primera vez en esta discusión, de nuestra visión acerca de la necesidad-más actual que nunca-, de un cambio del modelo político, precisamente porque este, que medianamente nos funciono hasta ahora, no servirá para enfrentar los retos y vencer las complejidades futuras requeridas para conseguir bienestar en un mundo cada vez mas dinámico.

El modelo centralizado de distribución de riqueza basado en que unas pocas -o únicas- manos decidan qué hacer con los ingresos de los venezolanos, se encuentra desde hace bastante tiempo en vías de agotamiento, y se acelera en la medida en que disminuyen cada vez más los ingresos del país.

Si vemos el modelo centralizado de administración como una pirámide en cuya punta se encuentran aquellos que controlan el ingreso y en la base aquellos que esperan de la repartición, cuando hay mucho en el tope de la pirámide, algo siempre le “chorreará” a la base por muy mal que se administre.

Aunque este sea un modelo que de algún modo reparte pero de una manera ineficiente, su sostenibilidad en el tiempo se basa en que siempre haya algo para repartir. Y cuando los ingresos que se reparten no tienen como base el trabajo productivo de la población, como ocurre en el caso venezolano, la situación se hace más comprometida, al quedar las entradas del país al arbitrio de los precios de un bien-el único- cuyo valor de cambio en el mercado internacional no controlamos. Es hora de revisar un modelo político cuya fundamentación distorsiona el alcance de lo económico.

Obviamente si llega menos a la punta de la pirámide, quienes se encuentren más abajo en la base sufrirán más. Sin importar quien administre el modelo-el gobierno-, o qué ideología maneje (hemos comprobado que los comunistas son los peores), si llega menos habrá menos para todos. Y si a eso le añadimos la corrupción de los administradores, entonces el modelo se hace inviable por la voraz depredación, y a nadie, salvo a los administradores, le llegara nada. Ya estamos viviendo eso.

Esta es la situación en la que nos encontramos ahora. Una pirámide-un modelo de administración- que no funciona. Aunque sigamos teniendo los ingresos que el petróleo todavía nos garantiza, poco a poco el petróleo dejará de ser el paradigma sobre el cual sostenerse. El mundo encontrará cada vez más la manera de sustituirlo como alguna vez sustituyo la lana con material sintético. Posiblemente eso no ocurra inmediatamente pero nos dará el tiempo suficiente para desarrollar una alternativa económica pero eso no será posible con un modelo político que se fundamenta en un reparto de lo que no se produce.

Nuestra propuesta no es cambiar de manos la administración del actual modelo, que es la propuesta política de prácticamente todos los partidos opositores, cuya principal  promesa es que su opción hará mejor el reparto (entre otras cosas porque habrá poco que repartir luego de esta debacle), sino cambiar el modelo, llevando esa pirámide de una sola punta a un polígono de 24 puntas, con un pacto claro entre ellos de funcionamiento federal.

Los partidos que han propuesto una Constituyente para lo que ellos llaman “un cambio de modelo” no están hablando de este alcance. Desean, como todos nosotros, el cambio de la ideología del gobierno pero no del cambio de la pirámide de distribución. Ellos y nosotros estamos hablando de dos cosas completamente diferentes. Queremos una Constituyente para discutir un nuevo modelo de desarrollo político y económico en los términos del Proyecto País Venezuela.

Llevar de 1 a 24 los centros de poder político tendrá consecuencias inmediatas. Cada Estado manejara sus propios recursos y se regirá por su propia Constitución que devendrá de una Constituyente Regional, donde cada Estado decidirá su propio modelo de desarrollo, cuantos municipios deben atender, así como sus instituciones de control. Los recursos generados por su actividad económica se quedaran donde se produzcan. Decidirán sobre su educación, su sistema de salud, su sistema de justicia y seguridad, su economía.

No estamos hablando de fundar 24 repúblicas nuevas, sino de restablecer la autonomía regional que nunca se hizo efectiva desde la fundación de la Republica, ahora utilizando las ventajas que proveen las comunicaciones, el transporte y demás medios que no existían en los siglos XVIII, XIX y la casi totalidad del XX, y que todavía hay que fortalecer y desarrollar. En manos del Estado Federal quedaran las Fuerzas Armadas, el control de la moneda, con un Banco Central verdaderamente fuerte e independiente, la industria petrolera (o lo que quede de ella), y un Congreso con un sistema parlamentario que contaría con una autentica representación del pueblo y los Estados para el debido control del Presidente de la Republica y las instituciones de alcance federal.

Al elegirse los Senadores y Diputados en sus propias regiones en un sistema organizado de esta manera, ellos vendrían al parlamento en Caracas a luchar por los intereses de sus regiones, no a “conchuparse” y agavillarse con sus partidos en detrimento de sus mandantes ya que tendrían que rendir cuenta de sus acciones en sus propios Estados.

El ingreso mínimo del Estado Federal se establecerá al inicio de la construcción del nuevo modelo, formando parte de la nueva Constitución discutida en una Asamblea Nacional Constituyente. Pero serán los parlamentarios quienes decidan en un Congreso Federal el presupuesto federal. No seria, ni el partido del gobierno, ni el Presidente de la Republica sino las genuinas representaciones de los Estados, con una sanción final del Senado, máxima representación federal en el parlamento.

Entonces cada Gobernador y el resto de los cargos de representación popular serian controlados por su propio parlamento regional y sus instituciones. Sería un simplismo decir que este sería un caudillo inamovible como los que tuvo que liquidar Juan Vicente Gómez. Además sería sumamente difícil que estos dispongan de los recursos a su antojo como ahora prevalece en el actual modelo piramidal simplón, agotado y atrasado. Y menos aun que los 24 se compongan para entregarlos a otros países o robarse lo que es de todos los venezolanos de un solo viaje, como lo han hecho quienes hasta ahora han administrado la pirámide. Lo cerca que estarían de cada región no se los permitiría. Ha sido sumamente fácil ponerle la mano al dinero del país cuando este se encuentra bajo un solo control. Es por eso que nadie quiere cambiar el modelo. Es demasiado apetecible hacerse rico y hacer rico a los allegados solo por acceder al poder y más aun cuando se hace en condiciones absolutas.

Cada región entonces tendría la responsabilidad de aportar al común a través de un pacto federal, y de producir de acuerdo a sus potencialidades. No serian expectantes de una renta sino aportantes al común de un país. Cada Estado se desarrollaría y competiría con los demás por el mejor recurso humano. Se desarrollarían nuevas universidades y centros de conocimiento y se mejorarían los que existen para hacer de cada región un emporio de riqueza y calidad de vida. Venezuela seria como un todo, mejor que cada una de sus partes.

Es indudable que afinar un modelo como el propuesto tardara su tiempo y requerirá de ajustes en el proceso para encontrar el entonamiento que corresponda a nuestra idiosincrasia, pero definitivamente estamos convencidos de que hay que intentarlo. Venezuela tiene el material necesario para hacerlo.

De esta discusión debe quedar claro que el problema no es de administración sino del modelo que sustenta esa administración, y que deberemos enfrentar un cambio de mayor envergadura para salir de esta crisis y cauterizar lo podrido del sistema que tenemos. No existe en el mundo un modelo perfecto pero el que tenemos actualmente lo tienen los países más atrasados del planeta. Ya es hora de dar ese paso trascendental. Los venezolanos de ahora y de las próximas generaciones lo están esperando.

Caracas, 1 de Agosto de 2015

Twitter:@laguana


Venezuela se encamina a un fraude electoral, advierte senador Nunes

nunesEl senador socialdemócrata Aloysio Nunes Ferreira (PSDB), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, criticó la decisión del presidente Nicolás Maduro (a quien llamó “tirano”) de rechazar la presencia de observadores internacionales en las elecciones parlamentarias venezolanas agendadas para el 6 de diciembre. “Estamos en camino de un fraude electoral gigantesco. Dilma Rousseff debe pronunciarse inmediatamente”, pidió el parlamentario. Esta semana, en una visita a Nueva York, Nicolás Maduro descartó la presencia de observadores durante el proceso electoral. “Venezuela no es ni será monitoreada por nadie”, dijo el mandatario a periodistas.
29 de Julio de 2015
247 – El senador Aloysio Nunes Ferreira, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, alertó este miércoles (29) en un comunicado del riesgo de fraude en las elecciones parlamentarias en Venezuela, fijadas para el 6 de diciembre.
Según el senador socialdemócrata, el presidente Nicolás Maduro renegó del compromiso asumido con el gobierno brasileño en el ámbito de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, de permitir el seguimiento de las elecciones venezolanas por parte de organismos internacionales imparciales. “Estamos camino a un fraude electoral gigantesco. Dilma Rousseff debería pronunciarse inmediatamente”.
“En lo que a mí respecta, reclamaré los compromisos asumidos por la diplomacia brasileña y reafirmados por el (canciller) Mauro Vieira ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado”.
El Ejecutivo venezolano se atrasó varios meses respecto del plazo legal para fijar la fecha de las elecciones parlamentarias. Esta semana, en una visita a Nueva York, Maduro descartó la presencia de observadores. “Venezuela no es ni será monitoreada por nadie”, dijo el mandatario a periodistas.
En una visita a Caracas, en marzo, el canciller brasileño, Mauro Vieira, dijo haber recibido garantías de las autoridades electorales venezolanas de que permitirían la presencia de observadores de la Unasur. Sin embargo, desde entonces el gobierno de Venezuela dice que sólo acepta la misión de Unasur si se restringe a funciones de “acompañamiento”, sin verdaderos poderes para fiscalizar y monitorear en proceso contra posibles fraudes.
Este lunes, el líder opositor y gobernador del estado venezolano de Miranda, Henrique Capriles, visitó la sede de la Organización de Estados Americanos, en Washington, para pedir el envío de observadores del organismo a las elecciones parlamentarias en su país.
La nota íntegra de Nunes, a continuación:
El tirano Nicolás Maduro, compañero del Foro de Sao Paulo del PT, reniega del compromiso asumido con el gobierno brasileño, en el ámbito de la Unasur, de permitir el seguimiento de las elecciones venezolanas por partes de organismos internacionales imparciales.
Estamos camino a un fraude electoral gigantesco. Dilma Rousseff tiene que pronunciarse inmediatamente.
En lo que a mí respecta, reclamaré los compromisos asumidos por la diplomacia brasileña y reafirmados por el ministro Mauro Vieira ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
Senador Aloysio Nunes Ferreira (PSDB-SP)
Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional del Senado (CRE)

No se puede defender lo que no se ama

esequMientras los grandes se reparten el botín para aprovecharse de las riquezas naturales de nuestra “zona esequiba”, los responsables de esa traición de entrega territorial, después de 16 años de desidia, continúan distraídos en montar un show mediático para aparentar defender lo que no aman e ignoran,

 

Recordemos que en marzo de 2000 el recién instalado presidente venezolano Hugo Chávez reiteró las demandas de nuestro país sobre la región esequiba y denunció a una compañía estadounidense que planeaba construir una rampa de lanzamiento de cohetes en el área en disputa. Eso fue suficiente para paralizar el proyecto en cuestión.

 

Sin embargo en su discurso del 20 de febrero de 2004 durante su visita a Georgetown, Chávez cambio de opinión y obedeciendo órdenes de Fidel Castro dijo: “El Gobierno venezolano no será un obstáculo para cualquier proyecto a ser conducido en el Esequibo, y cuyo propósito sea beneficiar a los habitantes del área”.

 

La autorización del Chavez fue suficiente para que los guyaneses, enviaron a miles de propios y extraños a colonizar grandes áreas de la zona en reclamación y comenzaren a explotarla a su antojo con la ayuda de empresas internacionales quienes han hecho grandes inversiones en petróleo, gas natural, bauxita (aluminio), diamantes, oro, azúcar, arroz, madera y otras rublos.

 

Así mismo, el gobierno guyanés adopto un mapa político de Guyana, en donde incluyeron la zona en reclamación a la cual dividieron en 5 regiones autónomas que se suman a las 5 regiones existentes de la vieja Guyana. Cada región es administrada por un Consejo Regional Democrático (RDC) presidido por un gobernador quienes son electos democráticamente. Durante las elecciones generales del pasado mes de Mayo se renovaron todas las autoridades. Además, hay una serie de consejos vecinales democráticos (Neighbourhood Democratic Councils – NDC) dentro de cada región. Ver la página de Wikipedia actualizada por Guyana el pasado 26 de julio de 2015; https://es.wikipedia.org/wiki/Guyana

 

La gigante norteamericana Exxon Mobil se aprovechó de una cedula otorgada por el gobierno de Guyana para explorar y explotar petróleo liviano de alta calidad en agua comprendidas dentro de un bloque (llamado Stabroek Block), de unos 26.800 kilómetros cuadrados, a unos entre 160 y 320 kilómetros de la costa. Este primer yacimiento les aportara a Guyana algunos 700.000 millones de barriles en un territorio que abarca la zona de El Esequibo reclamada por Venezuela desde 1899. (http://www.elmundo.com.ve/noticias/petroleo/industria/preguntas-y-respuestas-sobre-la-explotacion-de-exx.aspx#ixzz3hI7Pr1r7).

 

El Brasil, de Lula da Silva y de Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, antiguos panas burdas de los revolucionarios chimbos del régimen venezolano, quien podría creerlo, ratifico a Guyana su apoyo a los grandes proyectos que tienen en conjunto para el desarrollo de la Guayana Esequiba. http://wp.me/p26M0z-3MjC pic.twitter.com/gc3nLTaDpV”

 

El pasado 28 de Julio el canciller guyanés, Carl Greenidge, dijo que la publicación de las coordenadas de sus límites marítimos en el diario oficial refuerza la posición de Guyana sobre la propiedad del mar territorial, la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y la plataforma continental. Mientras que el presidente de Guyana David Granger declaro que si se meten con Exxon Mobil, detrás de eso está EEUU”. http://goo.gl/21YIDZ

 

Once (11) años después de la implementación de unas políticas entreguistas por parte del régimen chavista las consecuencias están a la vista: Venezuela trata de defenderse ante una ofensiva de Guyana que toma las iniciativas ante el conflicto aventajada porque posee, explota y gobierna sobre lo que fue una parte de nuestro territorio. Venezuela pide intervención de la ONU ante “provocación” de Guyana

 

El pensamiento “No se puede defender lo que no se ama, y, no se puede amar lo que no se conoce”, del psicoanalista alemán Erich Fromm (1900-1980), nos viene como anillo al dedo para aplicarlo a la simulación del Ilegitimo Nicolas Maduro, quien como extranjero no puede amar a nuestro país y su territorio en reclamación, como lo amamos los venezolanos y, sin duda alguna, carece del conocimiento suficiente sobre el conflicto territorial con Guyana para defenderlo.- rdbustillos@gmail.com @rdbustillos

Actos unilaterales políticos y jurídicos

Víctor Rodríguez CedeñoSobre la controversia con Guyana se ha dicho mucho estos días. Algunos aciertos y muchos desaciertos de un  lado y de otro. El tema es difícil y exige seriedad para evitar malas interpretaciones y confundir a la opinión pública. Hay cuestiones muy distintas que deben separarse para su examen. Por un lado, los aspectos procesales, relacionados con los mecanismos para la solución de la controversia; y, por el otro, las cuestiones sustantivas o materiales relacionadas, principalmente, con la nulidad del laudo arbitral que es precisamente el objeto de la controversia entre los dos países, según el Acuerdo de Ginebra de 1966.

En el primer contexto hay que tener claro que las partes deben escoger de mutuo acuerdo uno de los mecanismos previstos por el Derecho Internacional, enunciados en su mayoría en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas que, por cierto, no jerarquiza ni establece ningún orden de aplicación. Si las partes no logran un acuerdo sobre la elección del mecanismo, el Secretario General de las Naciones Unidas u otro órgano internacional puede sugerir un medio específico. En todos los casos, para simplificar, es indispensable que los Estados partes en la controversia acepten conjuntamente el mecanismo, más aun si se trata de procedimientos jurisdiccionales como el arbitraje o el arreglo judicial, es decir, la Corte Internacional de Justicia.

En este último caso, debemos reiterar que aunque el Secretario General recomiende ir a la Corte, los Estados partes tienen que expresar su consentimiento, de manera independiente. El Acuerdo de Ginebra no sustituye el consentimiento de los Estados partes en la controversia para aceptar la jurisdicción del tribunal. El artículo IV del Acuerdo no constituye una base autónoma de jurisdicción por lo que se exige la aceptación ulterior por las partes, de manera clara e inequívoca, de la jurisdicción de la Corte para que ésta pueda declararse competente y admitir la cuestión que puede ser presentada por la vía unilateral, es decir, mediante demanda de una de las partes;  por un compromiso suscrito entre ambos; por la aplicación de un tratado, como sería el caso del Pacto de Bogotá, del cual Venezuela no es parte o por actos concluyentes que suponen la expresión del consentimiento (foro prorrogatum).

El recurso a la Corte es entonces posible. El tema de la nulidad del laudo puede ser examinado por la Corte si las dos partes le confieren la competencia al tribunal. Algunos han adelantado que sería un fracaso para Venezuela si la Corte llegara a examinar la controversia. No habría, según algunas opiniones, una fundamentación jurídica lo suficientemente sólida como para lograr que se declarase nulo el laudo arbitral de 1899. Otros han ido más allá al afirmar que la Corte no genera confianza y que una decisión sobre la controversia beneficiaría a Guyana por ser un país más pequeño. Creo que estamos en el espacio de los desaciertos de unos y de otros.

La Corte es una institución muy seria, integrada por juristas del mayor prestigio internacional, expertos en Derecho Internacional, independientes e imparciales, que adopta sus decisiones en base al Derecho Internacional, de conformidad con el artículo 38 de su Estatuto. No hay consideraciones políticas y si se aleja del derecho, al aplicar la equidad, es solamente si las partes lo consienten. En la Corte están representados los diversos sistemas jurídicos del mundo. Venezuela ha tenido por más de veinte años dos eminentes juristas como jueces del tribunal, Andrés Aguilar y Gonzalo Parra Aranguren lo que muestra el alto nivel profesional y la independencia e imparcialidad del tribunal. Además, habría suficientes elementos recopilados antes por los gobiernos democráticos para demostrar que el laudo fue adoptado fraudulentamente y que se ignoraron las cuestiones jurídicas fundamentales relacionadas con la titularidad para consolidar el despojo territorial.

Lo importante es determinar si Venezuela ha sostenido de manera constante su posición respecto de la nulidad del laudo arbitral de 1899, es decir, si ha renunciado o no a su pretensión jurídica y por ende si ha reconocido o no la validez del laudo.  Respecto a ello debemos afirmar que se ha mantenido una posición muy clara en relación con el laudo y que no se ha renunciado a ninguna pretensión, pese a la irresponsabilidad política de Hugo Chávez y de Maduro como Canciller y ahora como Presidente. Las declaraciones formuladas en varias ocasiones, los silencios y los distintos actos unilaterales que habrían podido formular las autoridades nacionales, no pueden traducirse en una renuncia a nuestras pretensiones, menos aún en el reconocimiento de la validez del laudo arbitral.

Estamos ante actos que pueden producir determinados efectos jurídicos (obligaciones a cargo del Estado autor) en este contexto, como también lo podría tener el silencio o inacción que sin ser un acto jurídico en el sentido estricto del término también puede producirlos. Pero para que esas puedan producir determinados efectos jurídicos esas declaraciones y actos deben llenar ciertos requisitos que exige el Derecho Internacional, recogidos en los Principios Rectores adoptados por la Asamblea General, por recomendación de la Comisión de Derecho Internacional (2006).

Las declaraciones unilaterales del Estados, que deben siempre ser interpretadas en forma restrictiva, dada sus especificidades que las distinguen del tratado, elaborado entre dos o más sujetos (acto convencional), deben ser formuladas por personas autorizadas, públicamente y con la intención clara e inequívoca de producir efectos jurídicos, para lo cual deben tomarse en cuenta el contexto, las circunstancias y las reacciones tanto del destinatario como de otros Estados. La Corte de La Haya ha examinado en varias ocasiones declaraciones y actos unilaterales, incluso inacciones, para determinar su carácter jurídico. En algunos casos el Tribunal las  ha considerado como meros actos políticos, sin contenido jurídico, pese a haber sido formulada por representantes autorizados del Estado, como sería el caso de la declaración del Presidente de Mali que fue considerada una “ocurrencia” (boutade) política (Caso Burkina Fasso/Mali). En otros, ha considerado que no fueron formuladas por persona autorizadas (Caso del Golfo de Maine), mientras que en otras ha dado valor y consecuencias jurídicas a tales declaraciones (Caso de los Ensayos Nucleares; caso de la República del Congo contra Ruanda).

El tema es complejo y merece mayor análisis. Este es apenas uno de sus aspectos. Por ahora me limito a afirmar que a pesar de los actos irresponsables del régimen, desde 1999, Venezuela no ha renunciado a sus pretensiones jurídicas, menos aún podría inferirse que como consecuencia de esa renuncia habría reconocido la validez del laudo arbitral. Tales actos son simplemente actos políticos que se insertan en la política exterior del régimen venezolano, desde 1999.

El populismo: enemigo de la libertad

CARTAEl populismo nunca es bueno. Es, en realidad, ambición de poder; un hijo perverso de las buenas intenciones, cuando estas no se acompañan de sensatez y respeto al otro: sentimiento desgarrado, pasión irracional y deseo irrefrenable de ayudar y proteger, «a cualquier precio».

Arthur Miller decía que la brutalidad es a menudo la otra cara del sentimentalismo. Pero, atención, no es que per se esté mal ayudar y proteger. Nada de eso. De hecho todos somos protegidos alguna vez en nuestra vida y seguramente siempre. Nuestra relación social, por ejemplo, nos ayuda y protege: nuestra familia, nuestra comunidad, nuestra organización y uno espera, aunque un venezolano no lo crea, que “su” país signifique lo mismo para uno. Nada de esto está mal, pero nada de esto es «populismo».

El populismo origina, además, otro acompañante igualmente degradante: el deseo infantil, peterpánico, de continuar siendo protegido y nunca ser adulto. Nunca ser «par» e «independiente»; lo que nos lleva a la palabra clave: autonomía, libertad.

El populismo es un estado de transferencia permanente que hace al populista indispensable y al ciudadano dependiente. Ambos enferman. Los lazos se trenzan para no querer desatarse jamás. El populista desea para siempre proteger y el dependiente desea para siempre ser protegido. Esta combinación jamás dará lugar al desarrollo individual y a la libertad; y, por supuesto, tampoco a una relación entre iguales: imposible. Así pues, primera conclusión: el populismo anula al ciudadano, lo hace imposible.

Segundo, como el populismo se basa en el reparto y no en la creación, promueve la pasividad productiva, la actitud de espera, la reivindicación siempre justificada y nunca cuestionada. Presupone una misteriosa deuda cuyo origen nunca tiene lugar en el protegido, quien por tanto no se propone jamás a sí mismo como protagonista de su cambio y superación. Así, segunda conclusión: el populismo promueve la pobreza y jamás su eliminación.

Por último, y como consecuencia, cuando se instala sólo cabe postrarse frente al líder, el gobierno, el jefe de turno, solo cabe obedecer y buscar complacer al poder, decirle «sí»; se anula todo cuestionamiento y al final todo pensamiento autónomo.

Pero resulta que la autonomía no se decreta sino que, al contrario, solo surge allí donde se ejerce; es una historia donde el agente principal del cambio es aquel que supera la dependencia. Es deseo, actitud y acción que asume la libertad como responsabilidad del ciudadano sobre sí mismo y que lo convierte en actor de su realización y no en simple espectador.

Así pues, el populismo es otro enemigo jurado de la libertad y el problema con él es doble, pues mientras promueve la servidumbre, se enmascara para colarse como conveniente y aún deseable: es una estafa.

En el primer día de agosto

El hombre que sudaba melodías

El hombre que sudaba melodías

La disección de una calumnia radiofónica y el argumento de Poor Koko—un cuento de John Fowles—, junto con una cita de Argenis Martínez, reforzaron el diagnóstico de un cierto tipo de oposición enfermiza, mientras que comentarios a la proposición de una oyente del sábado anterior permitieron el planteamiento acerca de una licitación política necesaria. Un episodio del muy hermoso Adagio de la Segunda Sinfonía de Sergio Rachmaninoff y el inicio del movimiento final de la Cuarta Sinfonía de P. I. Tchaikovsy soportaron el dictamen de Fedrico Nietzsche: “Sin la música, la vida sería una equivocación”. He aquí el archivo de audio de la emisión #155 de Dr. Político en RCR:

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El nuevo panorama cubano

CARLOS ALBERTO MONTANEREste 26 de julio es diferente. La dictadura de Raúl Castro estrena una nueva relación con Estados Unidos. La Habana ha derrotado totalmente a Washington. Barack Obama ha levantado los brazos y lo ha entregado todo sin pedir nada a cambio.

Como repiten los personeros del castrismo una y otra vez, el pequeño David ha liquidado, finalmente, al gigante Goliat, sin hacer una sola concesión.

Las cárceles siguen llenas de disidentes, continúan aporreando a las Damas de Blanco, no hay el menor espacio para expresarse públicamente contra ese estado de cosas y mucho menos para formar partidos diferentes al comunista. Lo dijo Fidel Castro y lo cumplió: “Primero la isla se hundirá en el mar antes que abandonar el marxismo-leninismo”.

No obstante, ¿ha cambiado algo? Por supuesto. Raúl y toda la dirigencia comunista, incluso Fidel, que es el más terco de todos, saben que el sistema no funciona en el terreno de la creación de riquezas. Es totalmente improductivo.

Con los años, han comprendido que los incentivos materiales son indispensables y que la propiedad privada es clave para lograr el desarrollo, pero no se atreven a sustituir ese desastre por una economía abierta regida por el mercado, porque temen perder el poder.

No obstante, Raúl se ha sacado de la manga una variante del comunismo para intentar producir más y, simultáneamente, conservar la autoridad. Ni siquiera se trata de la modalidad china o vietnamita. Es el capitalismo militar de Estado. Un invento cubano que tiene tres componentes principales profundamente obscenos.

Primero, el Gobierno se reserva las aproximadamente 2500 empresas medianas y grandes -incluidas las instalaciones turísticas- potencialmente capaces de producir beneficios, manejadas por los militares, a veces en contubernio con algunos desaprensivos empresarios extranjeros, y les deja a los “cuentapropistas” -teóricamente, un tercio de la fuerza laboral- las actividades pequeñas y despreciables, casi todas de servicios, para que se busquen la vida y, de paso, paguen altos impuestos.

Segundo, el “Estado proxeneta” continúa alquilando a sus esclavos de bata blanca -médicos, dentistas, técnicos de salud-, cobrando por ellos miles de millones de dólares, mientras les paga una minucia simbólica a estos sufridos profesionales. Brasil, además, compra, literalmente, sangre cubana por valor de cien millones de dólares anuales y, probablemente, órganos para trasplantes, aunque no se especifica en los convenios, tal vez por pudor.

Tercero, las remesas de los exiliados y los emigrantes. Unos cinco mil millones de dólares en moneda y bienes. Por eso al Gobierno cubano le conviene que emigre la población. Cada persona que trabaja en el extranjero es una fuente de divisas para la isla. Mientras más reciente sea la salida del país, más lazos tiene el emigrante con su patria de origen y más dinero manda a sus familiares.

Mientras tanto, el orden público totalitario es eficientemente conservado por las fuerzas de la contrainteligencia adscritas al Ministerio del Interior: 60.000 oficiales de carrera dedicados a controlar la sociedad a palos y tente tieso.

Es el 0,5 % de la población. Exactamente lo que receta el manual de procedimiento de la Stasi. Curiosamente, la relación fue aprendida del control de los rebaños. Bastaba un perro feroz para mantener a raya a 200 aterrorizadas ovejas.

En Cuba se emplea el mismo ratio de lo que fue Alemania Oriental: una de cada 200 personas se dedica profesionalmente a organizar la bovina obediencia de los demás. A ese contingente de militares adiestrados, magníficos operadores políticos carentes de escrúpulos, se agregan cientos de miles de colaboradores espontáneos y redactores de informes.

¿Y ahora qué hará la oposición? El primer gran evento posdeshielo lo llevarán a cabo los demócratas en San Juan a mediados de agosto. Lo convoca una muy seria organización llamada Cubanos Unidos de Puerto Rico, y lo coordina el licenciado Guillermo Toledo.

En esa isla, tan parecida y tan diferente a Cuba, hay una extensa comunidad exiliada que ha vivido con el corazón y la memoria instalados en la patria de la que se fueron, pero a la que no abandonaron nunca.

Se esperan varias decenas de personas al Encuentro Nacional Cubano. Acudirán gentes muy notables del “insilio” -dentro de Cuba-, del propio Puerto Rico y de otros rincones del exilio. Algunos, incluso, se sienten entusiasmados con las medidas de Obama, porque piensan que pueden acelerar el proceso de democratización, mientras otros están muy preocupados, porque opinan lo contrario.

El momento es muy dramático y los asistentes deberán hilar muy fino. Los demócratas cubanos ya contaban con la indiferencia de sus “hermanos” latinoamericanos, a la que ahora suman una actitud similar por parte de Estados Unidos.

Los cubanos están solos. Deberán, pues, diseñar alguna forma sensata y pacífica de tratar de recobrar la libertad frente a una dictadura empeñada en negarles la sal y el agua. Lo que seguramente no harán es cruzarse de brazos. No lo han hecho nunca. La lucha sigue 56 años más tarde. Eso tiene mérito.

Cinco escenarios para una Venezuela manejada por un régimen de hampones

GUSTAVO CORONELHoy en dia el país coexiste tristemente con un régimen de hampones

Todos los días hay muestras claras de que el régimen venezolano está integrado por hampones. Entre sus integrantes hay asesinos, narcotraficantes, ladrones, patanes y, sobre todo, ineptos. Inhabilitan a la oposición con descaro, confiscan propiedad privada a placer, insultan desde programas en televisoras de la Nación. Quien se hace llamar presidente no hace más que decir hoy lo que va a  hacer en un mañana que nunca llega. La moneda venezolana solo sirve para jugar Monopolio. Existe un asfixiante y cursi culto a la personalidad del fallecido demente que arruinó a Venezuela. Los derechos humanos son pisoteados. El país está quebrado financieramente y moralmente.

Lo más trágico de esta situación no es que exista un régimen de tan baja calidad moral, sino que la sociedad venezolana lo permita y asista en silencio, de rodillas, al desastre que se desarrolla ante sus ojos. En 16 años de continuas humillaciones, de maltratos y abusos, el país ha permanecido esencialmente aletargado. Quienes han levantado la voz están en la cárcel,  abandonados y hasta criticados  por sus compañeros de oposición. Las organizaciones de la Sociedad Civil han desaparecido de la vida activa, como es el caso de los sindicatos o, peor aún, se han resignado a vivir cada día más esclavizados y humillados, como es el caso de FEDECAMARAS. Cuando aparece algún manifiesto o protesta el documento se limita a manifestar “preocupación” o a advertir que “la democracia está en peligro”, como si no hubiera desaparecido hace ya 16 años. La Asamblea Nacional se ha convertido en una pocilga donde su presidente se permite insultar a los aletargados miembros de la oposición, sin que se escuche su protesta. Figuras como el Defensor del Pueblo o el Contralor son fantoches que traicionan su misión con descaro. Los ladrones ocupan embajadas, ministerios y presidencias de empresas del Estado.

Millones de  venezolanos están co-existiendo con una atroz dictadura, lo cual los está llevando a la degradación. 16 años de abusos no los han convencido de que contra este régimen había que rebelarse, que un diálogo con los hampones era y es imposible (y lo siguen pidiendo), que cada nueva elección era  un nuevo motivo para la frustración y una nueva oportunidad para mostrar cobardía ciudadana.

Este año una nueva elección se presenta como una esperanza de cambio. Y, a meses del evento, el régimen ya ha comenzado a violar todas las reglas de la equidad electoral y de la decencia, mientras el país guarda silencio frente a estas nuevas burlas porque sabe que debe ir a elecciones, no importa bajo cuales circunstancias adversas, porque ese evento es visto como una vía para salir de la tragedia.  No me opongo al acto electoral y, llegado al día, pido a todos los venezolanos decentes que vayan a votar. Creo que los resultados de ese evento podrían ser positivos, a pesar de las frustraciones que ha generado anteriormente. Ir a votar representa algo parecido a  casarse de nuevo después de múltiples divorcios, como decía Bernard Shaw: un triunfo de la esperanza sobre la experiencia.
En mi fuero interno creo que la única salida real para Venezuela, su única vía de verdadera redención como sociedad es la rebelión abierta contra este régimen, pase lo que pase. Y lo digo porque la coexistencia pacífica  ha prostituido, activa o pasivamente, a millones de venezolanos. Es trágico ver como algunos miembros de la oposición organizada ven al régimen como legítimo y hasta han comenzado a hablar su lenguaje. Hay un líder de la oposición que le ha pedido a Maduro no sé cuántas “audiencias”, término que hiede a entrega. Ya algunos líderes de la oposición que han adoptado la manera de hablar del chavismo y han adoptado posturas populistas. Henri Falcón  luce y suena como un chavecito. Hay quienes critican a Maduro comparándolo desfavorablemente con Chávez, como dando a entender que Chávez si era bueno. No se dan cuenta o no les importa bajar al nivel del régimen.

Ante Venezuela se abren varios escenarios:

1.    COEXISTENCIA: una transición política lenta y larga, a base de una lenta derrota política  del régimen la cual incluya megociaciones y “diálogos” que dejen más o menos intacto el núcleo  corrupto e inepto del chavismo, lo cual casi aseguraría su futuro regreso al poder; 35% probable
2.
PUDRICIÓN: La implosión del régimen y un llamado a elecciones que pueda cambiar radicalmente el rumbo del país; 30% probable
3.     
INDIGNIDAD: la progresiva esclavitud y humillación de un pueblo que ha perdido la vergüenza; 15% probable
4.
HAITIANO: La intervención extranjera, ya sea diplomática vía la OEA o militar, via la ONU (Cascos Azules); 5% probable
5.
REDENCIÓN: La rebelión abierta de los venezolanos para expulsar del poder y castigar a los miembros del hamponato chavista por sus crímenes; 15% probable
 Lo que si es cierto es que Venezuela, la que conocí por muchos años, a la cual le di mis mejores esfuerzos y de la cual recibí grandes satisfacciones, ya no existe. Lo que existe hoy es un país de  horror,  llena de ladrones y asesinos, una Venezuela de la cual es imposible sentirse orgulloso. De  esa Venezuela tuve mucha suerte de ausentarme y a  esa Venezuela no regresaré jamás.

Grecia: La capitulación del arrogante populismo de Syriza

Yanis Varoufakis se creyó un jugador más hábil de lo que realmente es: su estrategia desde el comienzo fue amenazar a Alemania, y al conjunto de la Unión Europea, con el órdago de hacer estallar el euro. El ex ministro de Finanzas estaba convencido de que Angela Merkel y sus pares terminarían cediendo antes de experimentar un desmembramiento de la moneda única. Tal como declaraba el lunes: “Mi punto de vista —y así se lo trasladé al gobierno— es que si ellos se atrevían a cerrar nuestros bancos, nosotros debíamos responder con una agresividad similar aun sin llegar al punto de no retorno: debíamos emitir nuestra propia divisa, o al menos amenazar con hacerlo; debíamos aplicar quitar a los bonos griegos en manos del Banco Central Europeo, o anunciar que lo íbamos a hacer; y debíamos recuperar el control del Banco Central de Grecia”.

Pero la Eurozona no cedió sino que se mostró dispuesta a que el Gobierno griego se ahorcara con su propia soga. Y ahí fue cuando toda la estrategia griega se desmoronó: Alexis Tsipras reveló que iba de farol, que el referéndum había sido simplemente un paripé negociador y que su deseo no era la de salir del euro. En el juego del gallina, Tsipras fue el primer cobarde en salirse del carril. Fue ahí cuando tuvo que recular y ceder en prácticamente todo: la estrategia de Varoufakis lo había colocado en una ratonera y Tsipras no quiso morir matando, de modo que tuvo que capitular con deshonores.

Así, en menos de una semana después del dignísimo referéndum, la Troika ha conseguido que Tsipras no sólo le entregue la cabeza de Varoufakis y que se comprometa a implementar en 72 horas un acuerdo mucho más duro del inicialmente propuesto antes del referéndum, sino que además lo ha empujado a que aporte como garantía de la nueva deuda un conjunto de activos estatales valorados en 50.000 millones de euros. Alta condicionalidad (cese de Varoufakis, subida del IVA, recorte de las pensiones, automatización de las reducciones del gasto, privatización de la red eléctrica o reversión de la contratación de empleados públicos) y elevadas garantías para avalar la financiación lograda.

La derrota de Syriza ha sido absoluta, por mucho de que sus partidarios se agarren al desesperado asidero de que Tsipras jure haber logrado un compromiso de reestructuración de la deuda griega. Pero recordemos que semejante compromiso por parte del Eurogrupo siempre estuvo encima de la mesa, condicionado —como ahora— a que Grecia fuera cumpliendo sus compromisos. Lean, si no, el mensaje publicado por el Eurogrupo el 27 de noviembre de 2011, meses después de acordado el segundo rescate: “Los países de la Eurozona están dispuestos a tomar las siguiente medidas: rebajar en 100 puntos básicos el tipo de interés pagado por los préstamos recibidos por Grecia (…); alargamiento de los plazos de los préstamos en 15 años y un retraso en el pago de intereses de 10 años (…). Sin embargo, el Eurogrupo recalca que la deuda griega sólo se beneficiará de estas reformas de manera gradual y condicionada a una completa implementación de las reformas que el país ha suscrito”. Tsipras, por tanto, no ha logrado nada nuevo a lo que había: si cumples, las condiciones financieras mejorarán; si no, se quedarán tal cual.

Mas si la pésima estrategia negociadora diseñada por Varoufakis no ha logrado ninguno de los objetivos ambicionados —más bien al contrario: ha terminado abocando a Grecia a aceptar condiciones más duras de las iniciales—, sí ha implicado unos brutales costes para el país. En primer lugar, la economía griega llega medio año paralizada como consecuencia de la incertidumbre sobre su futuro generada por Syriza. Segundo, la credibilidad y la confianza del Gobierno griego, y de buena parte de sus ciudadanos, frente al resto de Europa ha saltado por los aires y tardará mucho tiempo en reconstruirse. Tercero, probablemente la coalición gobernante esté herida de muerte toda vez que ha padecido una humillación innecesaria en caso de haber cedido a tiempo, dejando en consecuencia un Ejecutivo debilitado e inestable. Y, por último, el corralito bancario provocado por Syriza ha supuesto la puntilla para la economía y para la propia banca griega: las transacciones se han paralizado —y van a seguir paralizadas— durante semanas, las compañías se han descapitalizado, las importaciones se han congelado suspendiendo las operaciones de muchas empresas helenas y la propia banca ha experimentado unas pérdidas extraordinarias que le han abierto un agujero de 25.000 millones de euros.

En definitiva, la estrategia negociadora de Syriza desde que llegó al poder ha sido un arrogante disparate, propia de iluminados vanidosos que se creyeron los embustes con los que estaban engañando a sus ciudadanos. Un elevadísimo coste político, social y económico del populismo para terminar consiguiendo un acuerdo mucho peor al que tuvieron desde un comienzo a su disposición. “Dignidad”, lo llamaban.

Este artículo fue publicado originalmente en Libre Mercado (España) el 13 de julio de 2014.

Juan Ramón Rallo es Director del Instituto Juan de Mariana (España) y columnista de ElCato.org. Juan Ramón obtuvo el tercer lugar en nuestro primer concurso de ensayos, Voces de Libertad 2008.

Las lecciones de Winston Churchill

Si aquellos que detentan el liderazgo de los sectores democráticos de nuestra sociedad asumieran una pizca de su determinación y un adarme de sus valores de estadista, nuestro futuro ya luciría resplandeciente. Les recomiendo su lectura: Cinco días en Londres, mayo de 1940. Churchill solo frente a Hitler. John  Lukacs. Fondo de Cultura Económica Turner.

 

Antonio Sánchez García @sangarccs

 

A Aníbal Romero

 

Leo con verdadero fervor los extraordinarios aportes al conocimiento de la historia de la Segunda Guerra Mundial hechos tanto por el alemán Sebastian Haffner, a quien debemos una soberbia biografía sobre Winston Churchill y posiblemente el más brillante ensayo que se haya escrito hasta hoy sobre Hitler, Anotaciones sobre Hitler, como por el historiador norteamericano John Lukacs, del cual recomiendo dos obras breves y esenciales: Cinco días en Londres, mayo de 1940, y Junio de 1941, Hitler y Stalin.

 

Quienes hemos vivido de cerca las consecuencias del desenlace de la Segunda Guerra Mundial y hemos estado viviendo una década en el corazón de la Guerra Fría – Berlin 1960 a 1970 – podemos sacar inmenso provecho de ambas lecturas. Pero mayor es el provecho, así dichos sucesos nos parezcan tan lejanos, para quienes como nosotros, los demócratas venezolanos, nos vemos enfrentados a la cruel catalepsia de los grandes poderes fácticos occidentales, particularmente Washington y el Vaticano, ante el asalto de la barbarie no sólo en Venezuela, sino en toda la región. Y nos vemos enfrentados a diario con la imperiosa necesidad de tomar decisiones cruciales que giran en torno a una sola gran interrogante, que entonces enfrentaran los ingleses: ¿Luchar hasta la muerte o capitular en la indignidad? Con un serio agravante respecto de los hechos : en nuestro caso, el invasor estaba dentro, el enemigo duerme en casa.

 

Los cinco días de Londres analizados por Lukacs van del 23 al 28 de mayo de 1940. 120 horas cruciales durante los cuales se jugó el destino de Inglaterra, de Europa y del mundo. Y durante los cuales se enfrentaron dos gigantes: Hitler, a la búsqueda de la conquista plena de Europa para iniciar el asalto al mundo entero, y Churchill, recién nombrado canciller del reino, decidido en el peor y más difícil momento de la Gran Bretaña posiblemente en toda su larga historia, a luchar hasta dar su última gota de sangre por impedirlo. Ya al comenzar su fascinante relato de los hechos, Lukacs advierte que “durante esos cinco días en Londres, el peligro  no sólo para Inglaterra sino para el mundo en general, fue mayor y más profundo de lo que muchos piensan…En ningún otro momento, y en ningún otro lugar, estuvo Hitler tan cerca de obtener la victoria en la Segunda Guerra Mundial, su guerra… Pero en mayo de 1940 fue Churchill quien no perdió la guerra. En ese momento y en ese lugar, la salvación de Inglaterra, de Europa, de la civilización occidental hubiera sido inconcebible sin él.”

 

Implacable en su análisis, Lukacs va narrando hora tras hora lo que sucede en esos cinco días trepidantes. La situación no puede ser más catastrófica: Hitler culmina su arrasadora y relampagueante campaña europea, se ha apoderado en pocos meses prácticamente de toda su extensión central y occidental, Francia ha caído derrotada, el Rey Leopoldo ha huido de Bruselas y los belgas se han rendido mientras en esos mismos instantes más de medio millón de británicos y canadienses se encuentran cercados por las tropas alemanes en Dunquerque y enfrentan, ante las dificilísimas condiciones de una retirada desde Calais a Dover, al arbitrio de los bombarderos y el fuego de artillería pesada de los alemanes, a pocos kilómetros de distancia.

 

La situación no era dramática: era trágica. Mussolini aún no entraba en guerra pero se aprontaba a hacerlo, naturalmente del lado alemán. Los soviéticos resguardaban cuanto poseían amparándose en el acuerdo Ribbentrop-Molotov, dispuestos a darle a Hitler lo que les pidiera con tal de impedir una guerra desastrosa que sabían que podrían perder y Roosevelt debía encarar unas elecciones comprometidas por el aislacionismo mayoritario de sus ciudadanos.  Manteniéndose aún neutral y sin aparentes ánimos de inmiscuirse en la gigantesca conflagración que ya se asomaba en su horizonte.

 

Y sin embargo y a pesar de lo desesperado de la situación, Churchill jamás desfalleció. No dudó un solo minuto. En esos cinco días ganó una crucial batalla y se aprontó a coronar la más admirable y asombrosa hazaña de la historia europea: vencer a Hitler y al gigantesco, al colosal poderío humano y bélico de la Alemania nazi levantado por el caudillo en tan solo seis años, en otra hazaña asombrosa y admirable. La nación humillada en Versailles en 1918, hundida en una crisis sin remedio hasta 1932, reinició bajo su andadura la reconquista de su grandeza hasta convertirse en el primer poder del planeta. Ni Rusia, ni Inglaterra, ni los Estados Unidos hubieran podido con ella, de no unirse en una poderosa alianza. Esa alianza fue obra de Churchill. En ella cifraba sus últimas esperanzas, mientras en esos trágicos cinco días de Londres veía hundirse el mundo a su alrededor.

 

La primera victoria de Churchill en esos días cruciales fue imponerse en el gabinete de guerra, en donde contaba con dos formidables enemigos, más proclives a la  capitulación que a la lucha heroica y desesperada proclamada por Churchill: Lord Halifax, ministro de Relaciones Exteriores, y Neville Chamberlain, jefe de los conservadores. Derrotó al primero en todos sus intentos por contrariar sus posiciones. Se ganó el respaldo del segundo con un soberano ejercicio de sabiduría política.

 

Sobre Dunquerque, al borde del desastre en esos mismos instantes del otro lado del Canal de la Mancha, no pudo ser más categórico: “Por supuesto, pase lo que pase en Dunquerque, seguiremos luchando”. Sobre la situación general, diría horas después en el llamado Gabinete Externo: “Seguiremos adelante y lucharemos, aquí o en cualquier otro lugar, y si al fin nuestra larga historia está condenada a terminar, es mejor que termine no con una rendición, sino con nuestra muerte sobre el campo de batalla”.

 

Seguir las deliberaciones del Gabinete de Guerra durante esos asombrosos cinco días de mayo, escuchar las intervenciones de los grandes factores políticos y militares que debaten sobre cada circunstancia y observar la filigrana de destreza política, magnificencia personal, grandeza, lucidez, generosidad de espíritu y patriótica y heroica determinación a enfrentar las adversidades sin desfallecer un solo instante ante la colosal tarea que enfrentaba, constituye la mejor lección que podríamos recibir aquellos que llevamos alguna cuota de responsabilidad ante la grave, la trágica encrucijada que enfrentamos.

 

Si aquellos que detentan el liderazgo de los sectores democráticos de nuestra sociedad civil asumieran una mínima, una ínfima porción de dichos valores, nuestro futuro ya luciría resplandeciente. Les recomiendo su lectura: Cinco días en Londres, mayo de 1940. Churchill solo frente a Hitler. John  Lukacs. Fondo de Cultura Económica Turner.

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